
Este bizcocho de manzana es una elaboración clásica para un desayuno o una merienda. Aunque la receta original suele hacerse con yogur, lo hemos sustituido por buttermilk, que hemos hecho mezclando leche entera con limón. El resultado, de esta forma, es un bizcocho muy esponjoso. También hemos añadido manzanas para que la miga quede más jugosa.
Como grasa, hemos usado aceite de oliva, aunque también podríamos usar mantequilla o cualquier otro aceite de semillas. El aceite de oliva le va a aportar carácter al bizcocho, aunque tened en cuenta que debe ser un aceite suave para que el sabor no sea demasiado fuerte. Queremos que el bizcocho sepa a manzana.
Para que este bizcocho quede más esponjoso, vamos a separar las claras de huevo de las yemas y vamos a montar las claras a punto de nieve para mezclarlas después con el resto de los ingredientes. Finalmente, pondremos el resto de las manzanas encima de la mezcla antes de hornear, ya que se cocinarán al mismo tiempo que la mezcla. El resultado será un bizcocho alto, con mucha miga, ideal para una semana de meriendas o para el desayuno.
Información de la receta
- Tiempo de preparación: 20 minutos
- Tiempo de cocinado: 40 minutos
- Tiempo total: 1 hora
- Raciones: 10
- Categoría: postre
- Tipo de cocina: internacional
- Calorías por ración (kcal): 413
Ingredientes del bizcocho de manzana esponjoso
- 4 huevos
- 1 pizca de sal
- 220 g de azúcar
- 150 ml aceite de oliva suave
- Medio limón
- 130 ml de leche
- 275 g de harina de trigo
- 1 cucharada de levadura química
- 3 manzanas
- Mantequilla para el molde
- Harina para el molde
- 30 g de mermelada de melocotón

Utensilios necesarios
- Un molde desmontable de 20 cm de diámetro
- Varillas eléctricas
Cómo hacer bizcocho de manzana esponjoso
Precalentamos el horno a 180 ºC con calor arriba y abajo. Mientras el horno se va precalentando, separamos las claras de las yemas de 4 huevos. Montamos las claras a punto de nieve con una pizca de sal y las reservamos.

Batimos las yemas con 220 g de azúcar hasta que blanqueen y queden espumosas.

Vertemos sobre las yemas batidas 150 ml de aceite de oliva suave y la ralladura de medio limón. Seguimos batiendo.

Para hacer el buttermilk, mezclamos 130 ml de leche entera con el zumo de medio limón, batimos y dejamos reposar esta mezcla un par de minutos hasta que espese.

Añadimos el suero obtenido con la leche y el limón a la mezcla de yemas.

Tamizamos 275 g de harina de trigo con 1 cucharada de levadura química sobre la mezcla de yemas. Mezclamos bien para que no queden grumos.

Lavamos y pelamos 3 manzanas. Una de ellas la partimos en trozos pequeños y las otras 2 las cortamos en láminas.

Añadimos la manzana troceada a la mezcla de yemas y reservamos las laminadas.

Añadimos también las claras con movimientos envolventes y con cuidado para mantener el aire.

Engrasamos un molde con mantequilla y harina y vertemos en él la masa del bizcocho.

Colocamos las rodajas de manzana sobre la masa del bizcocho.

Horneamos el bizcocho entre 40 y 50 minutos a 180 ºC o hasta que al pincharlo con un palillo este salga seco. Cuando esté listo, lo desmoldamos y lo dejamos enfriar sobre una rejilla. Pintamos el bizcocho con 30 g de mermelada de melocotón para darle brillo y un toque dulce.

Resumen fácil de preparación
- Precalentamos el horno y montamos las claras a punto de nieve
- Mezclamos las yemas con el azúcar y batimos hasta que blanqueen
- Vertemos el aceite y la ralladura de limón y continuamos batiendo
- Mezclamos la leche y el zumo de limón para hacer el buttermilk
- Vertemos esta mezcla en el bol con las yemas
- Tamizamos la harina con la levadura y mezclamos
- Troceamos una manzana y laminamos las otras dos
- Añadimos la manzana troceada a la masa
- Añadimos las claras montadas con cuidado
- Pasamos la mezcla al molde
- Ponemos las manzanas laminadas sobre la superficie
- Horneamos a 180 ºC unos 40-50 minutos y tras el horneado pintamos la superficie con la mermelada



















