
Las croquetas de chistorra son una deliciosa versión de este clásico aperitivo. En nuestro caso, estas son las que más nos piden al montar una mesa de picoteo. Además, estas son una de las croquetas más fáciles de hacer, por lo que a veces duplicamos las cantidades de la receta y congelamos unas cuantas una vez rebozadas para tenerlas listas para freír en otras ocasiones.
El secreto de estas croquetas y el motivo por el que son más fáciles de preparar que otras variedades es que vamos a aprovechar la grasa de las chistorras —en lugar de la clásica mantequilla— para hacer la bechamel de la mezcla, directamente añadiendo la harina sobre las chistorras cocinadas. Esta forma de preparar la masa de las croquetas es mucho más sencilla que la tradicional ya que, al no hacer una bechamel aparte, vamos a poder preparar toda la mezcla de las croquetas en un único recipiente. Además, este tipo de bechamel añadiendo la harina sobre el ingrediente cocinado es muy sencilla de trabajar, no se forman grumos y solo tenemos que estar pendientes de cocinarla hasta que la masa se despegue de las paredes de la sartén, que será cuando esté en su punto. Lo mejor de todo es que, de esta forma, las croquetas quedan mucho más sabrosas ya que toda la harina se impregna con el pimentón del embutido, dando un resultado espectacular.

Nuestros truco para formar las croquetas rápidamente es poner la masa en una manga pastelera —si no tenéis, podéis usar una bolsa de congelación a modo de manga pastelera cortándole una de las esquinas en el momento de formar las croquetas—, aunque podéis formarlas de la forma tradicional. Otro truco que a veces usamos para rebozarlas rápidamente es poner el pan rallado en una bolsa de congelación amplia y meter las croquetas pasadas por el huevo en esta bolsa para que queden totalmente cubiertas de pan rallado en unos segundos.
Una vez rebozadas, podemos disponer las croquetas en el congelador extendidas en una bandeja sin tapar y cuando ya estén congeladas, pasarlas a una bolsa o a un recipiente con tapa. De esta forma, las tendremos listas para freír en otras ocasiones. No olvidéis etiquetarlas, sobre todo si tenéis la costumbre, como nosotros, de tener siempre en el congelador croquetas de varios tipos.
Las croquetas de chistorra no pueden faltar en una mesa de tapas, aunque acompañadas de una ensalada fresca o de una crema de verduras son una opción estupenda para servir como plato principal.
Información de la receta
- Tiempo de preparación: 15 minutos
- Tiempo de cocinado: 10 minutos
- Tiempo total: 25 minutos (más tiempo de reposo)
- Raciones: 24
- Categoría: entrante
- Tipo de cocina: española
- Calorías por ración (kcal): 55
Ingredientes de las croquetas de chistorra
- 100 g de chistorra
- 40 g de harina de trigo
- 400 ml de leche entera fría
- Sal
- 1 o 2 huevos (para rebozar)
- 100 g de pan rallado (para rebozar)
- Abundante aceite (para freír)

Cómo hacer croquetas de chistorra
En primer lugar, retiramos la piel y cortamos 100 g de chistorra en trozos muy pequeños. A continuación, la sofreímos en una sartén sin aceite añadido a fuego medio durante 5 minutos, para que suelte toda su grasa.

Incorporamos 40 g de harina de trigo a la sartén con la chistorra y la tostamos durante 2 minutos.

Vertemos poco a poco 400 ml de leche entera fría mientras removemos el conjunto con unas varillas o una cuchara de madera.

Cocinamos la masa de las croquetas a fuego medio-bajo hasta que se despegue de las paredes. En este punto la probamos y si fuera necesario, la salamos al gusto.

Extendemos la masa de las croquetas en una bandeja, si queremos formarlas de la forma tradicional, o bien, en una manga pastelera para poder formarlas más rápido. La dejamos enfriar y la reservamos en la nevera una noche o como mínimo 3 horas.

Formamos las croquetas ya sea según el método tradicional —cogiendo porciones con dos cucharas para terminar de darles forma con las manos limpias humedecidas— o bien, si hemos usado una manga pastelera, formamos cordones de masa sobre una bandeja y a continuación los dividimos en porciones. Terminamos de dar forma a las croquetas con las manos humedecidas. Según el tamaño de las porciones, os saldrán más o menos croquetas.

Batimos en un plato sopero 1 o 2 huevos para rebozar las croquetas y disponemos 100 g de pan rallado en otro plato. Rebozamos las croquetas pasándolas por el huevo batido y luego por el pan rallado. En este momento podemos freír las croquetas directamente o dejarlas secar un poco en la nevera, extendidas sobre una bandeja, para que nos resulten más fáciles de freír sin que se rompan.

Freímos las croquetas de chistorra en aceite caliente a 180 ºC durante 2-3 minutos hasta que estén doradas.

Dejamos escurrir las croquetas sobre papel de cocina absorbente para eliminar el exceso de aceite y ya las tenemos listas para servir.

Resumen fácil de preparación
- Sofreímos la chistorra
- Añadimos la harina y la tostamos
- Vertemos la leche y la integramos en la mezcla
- Cocinamos la masa de las croquetas hasta que se despegue de la sartén
- Dejamos enfriar la masa de las croquetas extendida en una bandeja o en una manga pastelera
- Formamos las croquetas
- Rebozamos las croquetas primero en huevo batido y luego en pan rallado
- Freímos las croquetas
- Servimos las croquetas de chistorra recién hechas

















