
Las croquetas de jamón están entre las más fáciles de preparar y las que mejor quedan, por eso, estas son la opción perfecta para iniciarse en el mundo croquetero.
En esta receta os vamos a explicar cómo preparar la receta tradicional, al más puro estilo de la abuela, con una bechamel muy sabrosa ya que la vamos a preparar directamente sobre el sofrito de cebolla con jamón. Además, os vamos a explicar exactamente cómo y hasta cuándo cocinarla para que queden muy cremosas, con un sabor increíble y que no se rompan al freírlas. ¡El resultado es una delicia!
La mejor forma de degustar las croquetas es recién hechas y todavía calientes. De hecho, lo ideal es que se enfríen en el plato. Solas o acompañadas de una salsa al gusto, son el aperitivo perfecto para cualquier ocasión. A continuación, os dejamos con la receta y abajo del todo, os dejamos nuestros mejores trucos para que siempre os queden perfectas.

Información de la receta
- Tiempo de preparación: 15 minutos
- Tiempo de cocinado: 30 minutos
- Tiempo total: 45 minutos (más los tiempos de reposo)
- Raciones: 35 unidades
- Categoría: aperitivo
- Tipo de cocina: española
- Calorías por ración (kcal): 51
Ingredientes de las croquetas de jamón
Para el relleno:
- 100 g de jamón serrano o jamón ibérico
- Media cebolla o 1 chalota
- 1 diente de ajo
- 50 g de mantequilla
- 50 g de harina de trigo
- 500 ml de leche entera fría
- Sal
Para el rebozado y la fritura:
- 2 huevos
- 100 g de pan rallado
- Abundante aceite para freír

Cómo hacer las croquetas de jamón
En primer lugar, cortamos 100 g de jamón serrano loncheado en trozos muy pequeños. Para conseguir un sabor muy especial, podemos utilizar jamón ibérico y para hacerlas de forma más rápida y sencilla, podemos optar por taquitos de jamón ya listos para usar, pero de los pequeñitos, para que se integren en la masa perfectamente.

A continuación, pelamos y picamos media cebolla o 1 chalota, según preferencias, y prensamos 1 diente de ajo.

Calentamos 50 g de mantequilla en una sartén y sofreímos la cebolla con el ajo a fuego bajo durante 5 minutos. A continuación, agregamos el jamón picado, removemos y cocinamos el conjunto durante un par de minutos.

Incorporamos a la sartén 50 g de harina de trigo y la tostamos durante 2 minutos para que pierda el sabor a crudo.

Vertemos 500 ml de leche entera fría poco a poco mientras removemos con una cuchara de madera o de silicona para evitar que se formen grumos.

Cocinamos la masa de las croquetas hasta que se despegue de las paredes de la sartén, lo que llevará unos 8 minutos. Este es justo el punto para saber que la masa de las croquetas está lista. La probamos y, si fuera necesario, añadimos sal, aunque según el jamón elegido, puede no ser necesario.

Disponemos la masa de las croquetas en una manga pastelera o bolsa de congelación, la dejamos enfriar y la reservamos en la nevera durante al menos 3 horas o de un día para otro.

Para formar las croquetas, hacemos cordones de masa sobre una bandeja y los cortamos en porciones iguales. A continuación, moldeamos estas porciones de masa para darles forma que puede ser redonda u ovalada.

Batimos 2 huevos en un plato y ponemos 100 g de pan rallado en otro plato. Rebozamos las croquetas pasándolas primero por el huevo batido y luego por el pan rallado. Si os gustan más crujientes, podéis optar por hacer un rebozado doble pasándolas de nuevo por huevo y pan rallado. Una vez rebozadas, las dejamos reposar en la nevera durante 30 minutos.

Freímos las croquetas en abundante aceite caliente, sin que llegue a humear, durante 2 minutos o hasta que estén doradas por todos lados. A continuación, las dejamos escurrir sobre papel de cocina para eliminar el exceso de aceite.

Servimos las croquetas de jamón recién hechas solas como aperitivo o acompañadas de una guarnición al gusto.

Resumen fácil de preparación
- Troceamos el jamón serrano o ibérico
- Picamos la cebolla y el ajo
- Sofreímos la cebolla y el ajo e incorporamos el jamón al final
- Incorporamos la harina al sofrito y la tostamos
- Añadimos la leche fría mientras removemos para que no se formen grumos
- Cocinamos la bechamel de las croquetas hasta que se despegue de las paredes de la sartén
- Trasladamos la masa ya cocinada a una manga pastelera y la dejamos enfriar
- Formamos las croquetas con forma redonda u ovalada
- Rebozamos las croquetas de jamón primero en huevo batido y luego en pan rallado
- Freímos las croquetas en aceite caliente y las dejamos reposar sobre papel de cocina
- Servimos las croquetas de jamón recién hechas
Trucos y consejos
- Para conseguir un relleno cremoso: para notar unos tropezones suaves, sabrosos y que no se impongan al crujiente exterior ni resulten pesados, usaremos jamón serrano en lonchas cortado en trozos pequeños o bien, daditos muy pequeños.
- Las claves para conseguir una bechamel perfecta: si es la primera vez que hacéis unas croquetas, os aconsejamos visitar nuestra receta de bechamel para croquetas donde explicamos con mucho más detalle esta parte de la receta.
- Cómo formar las croquetas rápidamente: aunque lo tradicional es utilizar dos cucharas para dar forma a cada croqueta una a una, nosotros usamos el truco de la manga pastelera, que consiste en meter la masa de las croquetas en una manga, formar cordones de masa y cortar el cordón en porciones. Así, solo quedará terminar de moldear cada porción con las manos bien limpias y listo.
- El doble rebozado: este es el mejor truco para que queden con un rebozado muy crujiente. Para realizarlo, básicamente tendremos que pasarlas primero por huevo batido, luego por pan rallado y a continuación, repetir este rebozado una segunda vez. Es decir, pasarlas de nuevo por huevo batido y luego otra vez por pan rallado.
- Panko: si queréis conseguir un rebozado muy fino y aireado, podéis utilizar panko en lugar de pan rallado para rebozar las croquetas. Hoy en día es muy fácil de encontrar en cualquier supermercado y, si no lo encontráis, se puede hacer muy fácilmente con nuestra receta de panko casero.
- El reposo en la nevera: dejarlas en la nevera reposando durante 30 minutos una vez rebozadas hace magia. El rebozado se endurecerá, se secará y no se abrirán en la sartén.
- Cómo congelar las croquetas: para congelarlas sin que se peguen será necesario extenderlas en una bandeja separadas, meterlas así en el congelador y, una vez congeladas, ya se pueden juntar en una bolsa. Lo bueno de las croquetas es que se pueden cocinar directamente congeladas. Basta con añadirlas al aceite caliente y alargar un poco el tiempo de la fritura.
- Versión sin lácteos: si queréis preparar unas croquetas sin leche, podéis sustituir esta por caldo de pollo para hacer la bechamel. Igualmente quedan deliciosas.





















