
Las croquetas de morcilla son la opción ideal para sorprender sin complicaciones ya que solo incorporando este ingrediente a la masa, conseguiremos unas croquetas muy cremosas y con el contrapunto del sabor potente de la morcilla. ¡Irresistibles!
Para preparar estas croquetas, hemos optado por usar morcilla de Burgos y un roux preparado con mantequilla, harina de trigo y leche. Si preferís no usar lácteos, sustituid la leche por un caldo al gusto, de carne o de verduras, y si queréis hacer las croquetas sin gluten, usad harina de arroz en lugar de trigo y un pan rallado sin gluten para el rebozado.
Aunque hacer croquetas sea algo entretenido, en realidad son muy fáciles de hacer y si seguís el siguiente paso a paso, os quedarán estupendas. Solo hay que dorar ligeramente la morcilla en la mantequilla mientras la vamos deshaciendo, añadir la harina, dejarla tostar, incorporar la leche y espesar la mezcla a fuego bajo hasta que se despegue de las paredes de la sartén. Este es el punto clave y lo único a lo que hay que prestar atención para que la masa de las croquetas quede en su punto. Otro truco es dejarlas reposar en la nevera una vez rebozadas, antes de la fritura. De esta forma se secarán y freirán perfectamente sin que se rompan.
Nosotros formamos las croquetas haciendo cordones de masa con una manga pastelera, pero si preferís el método tradicional de coger porciones con una cuchara, también es válido.
Nos gusta servir las croquetas de morcilla como aperitivo, aunque también resultan estupendas para cenar acompañadas de una sencilla ensalada de lechuga y tomate.

Información de la receta
- Tiempo de preparación: 25 minutos
- Tiempo de cocinado: 20 minutos
- Tiempo total: 45 minutos (más tiempo de reposo)
- Raciones: 22
- Categoría: aperitivo
- Tipo de cocina: española
- Calorías por ración (kcal): 70
Ingredientes de las croquetas de morcilla
- 100 g de morcilla de Burgos
- 40 g de mantequilla
- 40 g de harina de trigo
- 400 ml de leche entera fría
- Sal
- 1 huevo
- 100 g de pan rallado
- Abundante aceite para freír

Cómo hacer croquetas de morcilla
En primer lugar, retiramos la piel de 100 g de morcilla y la sofreímos en un cazo con 40 g de mantequilla durante unos 5 minutos, mientras aplastamos con una cuchara de madera o silicona la morcilla para que quede desmenuzada.

Añadimos 40 g de harina de trigo y la tostamos con la morcilla durante unos minutos, para que pierda el sabor a crudo.

Vertemos 400 ml de leche entera fría y removemos bien para que se incorpore a la mezcla. Salamos ligeramente. Cocinamos durante 10 minutos hasta que la masa se despegue de las paredes.

Disponemos la masa de las croquetas de morcilla en una manga pastelera y reservamos en la nevera una noche o como mínimo 3 horas. Si no tenemos manga pastelera, podemos usar una bolsa de congelación que hará la función de manga, cortando una de las esquinas en el momento de formar las croquetas. También podemos extender la masa en una bandeja y formarlas con dos cucharas, a la antigua usanza.

Para formar las croquetas, hacemos cordones de masa con la manga pastelera sobre una bandeja y la dividimos en 22 porciones iguales. Con las manos ligeramente humedecidas, terminamos de dar forma a las croquetas. En nuestro caso las haremos redondas, pero podéis darles su forma típica alargada si lo preferís.

Rebozamos las croquetas en 1 huevo batido y en 100 g de pan rallado.

Freímos las croquetas de morcilla en abundante aceite caliente durante 3 minutos hasta que se doren.

Una vez fritas, servimos las croquetas de morcilla inmediatamente para disfrutarlas recién hechas, que es como más ricas están.

Resumen fácil de preparación
- Sofreímos la morcilla en la mantequilla
- Incorporamos y tostamos la harina de trigo
- Vertemos la leche y espesamos el roux
- Disponemos la masa de las croquetas de morcilla en una manga pastelera y la dejamos enfriar en la nevera
- Formamos las croquetas
- Las rebozamos en huevo y pan rallado
- Freímos las croquetas de morcilla
- Las servimos recién hechas
















