
En Alemania, las Bratkartoffeln, es decir, las patatas fritas, son toda una institución, un plato delicioso al que pocos pueden resistirse y su gran secreto está en la peculiar forma en la que se cocinan, que es bastante diferente a cómo solemos prepararlas en nuestro país.
La clave para preparar unas auténticas Bratkartoffeln radica en que primero hay que cocer las patatas enteras con piel y luego, una vez frías, freírlas cortadas en rodajas con mantequilla clarificada o ghee. Este ingrediente, tan esencial en esta receta, es muy fácil de conseguir en grandes superficies o en cualquier herbolario, aunque también lo podéis hacer en casa a partir de mantequilla, de forma sencilla, siguiendo nuestra receta de ghee casero. La mantequilla clarificada o el ghee va a aportar un sabor muy especial y delicioso a las patatas, aunque si no lo tenéis a mano, podéis usar en su lugar aceite de girasol. No recomendamos utilizar mantequilla porque esta se quemaría durante la fritura, aunque para conseguir darles a estas patatas su característico gusto en caso de usar aceite, podéis añadir una cucharadita de mantequilla una vez fritas y calentarlas en la sartén a fuego medio-bajo durante un minuto más para que todas las patatas queden bien impregnadas.
A partir de esta receta básica de las patatas fritas alemanas, podemos añadir ingredientes como cebolla picada o panceta —Speck— muy presentes en esta receta de la cocina tradicional germana. También podemos acompañarlas con cebollino picado o condimentarlas con pimentón dulce para darles matices de sabor diferentes. Como veis, esta es una receta muy versátil que podemos adaptar a nuestros gustos.
Estas patatas son ideales para acompañar un plato de carne, de pescado o unos huevos ya que van bien con todo. Para disfrutarlas en su punto, vamos a servir las Bratkartoffeln recién hechas y todavía calentitas espolvoreadas con un poco de perejil picado, aunque esto es opcional.

Información de la receta
- Tiempo de preparación: 5 minutos
- Tiempo de cocinado: 30 minutos
- Tiempo total: 35 minutos
- Raciones: 2
- Categoría: guarnición
- Tipo de cocina: alemana
- Calorías por ración (kcal): 251
Ingredientes de Bratkartoffeln
- 400 g de patatas
- Sal
- 25 g de mantequilla clarificada o ghee (o 3 cucharadas de aceite de girasol y 1 cucharadita de mantequilla)
- 1 cucharada de perejil picado (opcional)

Cómo hacer Bratkartoffeln
En primer lugar, lavamos bien 400 g de patatas y las hervimos en un cazo con agua y una pizca de sal durante unos 20 minutos, sin pelar, hasta que estén tiernas al pincharlas con un cuchillo. Tened en cuenta que el tiempo de cocción va a variar según el tamaño de las patatas. Una vez cocidas, las dejamos templar, las pelamos y dejamos enfriar peladas y enteras. Es importante que estén frías antes de freírlas para que el almidón se asiente y no se rompan durante la fritura.

Una vez frías, cortamos las patatas en rodajas no muy gruesas. Si las patatas son grandes, las cortaremos primero por la mitad.

A continuación, calentamos en una sartén 25 g de mantequilla clarificada o en su defecto, 3 cucharadas de aceite de girasol y freímos las patatas durante 5 minutos o hasta que estén doradas, moviéndolas de vez en cuando para que todas se hagan en su totalidad.

Giramos y freímos las patatas por el otro lado. Cuando estén doradas en su totalidad, las retiramos a un plato con papel de cocina y las salamos al gusto. Si hemos utilizado aceite de girasol y queremos darles su característico gusto a mantequilla, podemos cocinarlas durante un minuto más en la sartén a fuego medio-bajo con una cucharadita de mantequilla para que esta se funda e impregne todas las patatas.

Servimos espolvoreadas de 1 cucharada de perejil picado.

Resumen fácil de preparación
- Hervimos las patatas enteras con piel hasta que estén tiernas y las pelamos
- Cortamos las patatas a rodajas
- Freímos las patatas por un lado con mantequilla clarificada o ghee
- Las giramos y las terminamos de freír por el otro lado
- Servimos las Bratkartoffeln espolvoreadas con perejil picado

















