
Los huevos revueltos —o revuelto de huevo— son una receta muy popular en muchas cocinas del mundo que se prepara cocinando los huevos batidos, a fuego lento sin dejar de remover, hasta que queden cuajados al gusto.
Protagonistas indiscutibles de los desayunos de los hoteles, hay infinitas formas de preparar los huevos revueltos según las costumbres y gustos de cada cocinero. Por ejemplo, es bastante habitual añadir un poco de nata u otros ingredientes a la mezcla, aunque para nosotros, la forma más rica de degustarlos es cocinados a fuego lento y sin más añadidos que un poco de sal y pimienta al gusto. De esta forma, podremos degustar el huevo en todo su esplendor, sin otros ingredientes que enmascaren su delicado sabor y con una textura y cremosidad increíbles.
El secreto de esta receta y la clave para que los huevos queden muy cremosos es tener un poquito de paciencia para cocinarlos a fuego medio-bajo ya que, si se cocinan rápidamente, quedarán secos y el resultado parecerá una especie de tortilla francesa deshecha. Aunque al principio pueda parecer que no se están cocinando, si mantenéis el fuego bajito y no dejáis de remover, veréis cómo poco a poco el huevo batido se va espesando hasta que finalmente se despega de la sartén con un resultado delicioso. También os daréis cuenta de que tras su cocinado, habrán mermado bastante en volumen.
Los huevos revueltos son deliciosos tal cual, aunque si queréis disfrutar de un plato más contundente o completo, no dudéis en degustarlos sobre una tostada o dentro de un bocadillo. ¡Un desayuno de campeones!

Información de la receta
- Tiempo de preparación: 5 minutos
- Tiempo de cocinado: 10 minutos
- Tiempo total: 15 minutos
- Raciones: 2
- Categoría: desayuno
- Tipo de cocina: internacional
- Calorías por ración (kcal): 167
Ingredientes de los huevos revueltos
- 4 huevos
- Sal al gusto
- Pimienta negra molida al gusto
- 1 cucharada de mantequilla o aceite de oliva

Cómo hacer huevos revueltos
En primer lugar, batimos ligeramente 4 huevos en un bol, lo justo para mezclar la yema y la clara. Salpimentamos al gusto.

Ponemos una sartén a fuego medio-bajo, añadimos 1 cucharada de mantequilla o de aceite de oliva, según preferencias, y esperamos a que se caliente.

A continuación, añadimos los huevos batidos y comenzamos a remover. Vamos a estar un buen rato removiendo, dependiendo del fuego y del punto que nos guste, así que debemos armarnos de paciencia porque el resultado, realmente, va a merecer el esfuerzo.

Seguimos removiendo. Durante los primeros minutos, vamos a tener la sensación de que el huevo no se está cocinando y posiblemente, tendremos la tentación de subir el fuego, aunque debemos evitar hacerlo. Tras unos minutos, notaremos cómo el huevo se va haciendo cada vez más espeso.

Poco a poco, empezaremos a notar que el huevo es cada vez más espeso y que se van formando pequeños grumos.

Llegará un momento en el que notaremos que el huevo ha espesado bastante y la textura es la grumosa y característica de esta elaboración. A partir de aquí, podemos cocinar los huevos más o menos tiempo en función del punto deseado. Una vez adquirido ese punto, los servimos inmediatamente para disfrutarlos recién hechos.

Resumen fácil de preparación
- Batir ligeramente los huevos
- Poner una sartén a fuego medio-bajo con la mantequilla y dejar que se caliente
- Añadir los huevos batidos a la sartén y comenzar a remover
- Continuar removiendo hasta notar que el huevo va espesando
- Seguir removiendo hasta observar que se forman grumos
- Cuando los huevos queden cremosos y con su textura característica de huevos revueltos, estarán listos para servir






















