
La crema de avellanas es un producto comercial con múltiples usos en la cocina ya que puede utilizarse tanto en recetas saladas como en postres o recetas dulces. En esta receta, vamos a explicar cómo prepararla en casa puesto que, aunque es muy fácil de hacer, tiene sus trucos.
Para hacer esta receta, se pueden utilizar avellanas ya tostadas y sin piel, como hemos hecho nosotros, ya que son muy fáciles de encontrar en prácticamente cualquier supermercado y ya las tenemos listas para usar. Otra opción sería usar avellanas con piel, en cuyo caso sería necesario tostarlas previamente en el horno 10 minutos a 180 ºC y después quitarles la piel frotándolas cuidadosamente con un paño de cocina.
En esta ocasión, hemos optado por preparar una crema de avellanas sin azúcar para poder usarla en cualquier receta. Si preferís esta crema dulce, podéis añadirle algo de azúcar, unos dátiles o un edulcorante al gusto. También le va bien una pizca de sal para realzar el sabor de la avellana.
Si veis que se os resiste conseguir que las avellanas comiencen a soltar su aceite, un truco para acelerar este proceso es añadir un chorrito de un aceite neutro como el aceite de girasol, aunque con un poco de paciencia veréis que realmente esto no es necesario y se puede preparar la crema de avellanas sin ningún otro ingrediente.
Esta crema de avellanas casera se puede usar de muchas maneras. Es ideal para untar en tostadas en el desayuno, además se puede usar para hacer crema de chocolate y avellanas, rellenos de tarta o helados. En platos salados, la crema de avellanas puede emplearse para la elaboración de salsas y aliños entre otros. Si no la vamos a utilizar inmediatamente, la podemos conservar en un tarro de vidrio hermético en la nevera durante dos o tres semanas.

Información de la receta
- Tiempo de preparación: 10 minutos
- Tiempo total: 10 minutos
- Raciones: 8, 200 g
- Categoría: untables
- Tipo de cocina: internacional
- Calorías por ración (kcal): 157
Ingredientes de la crema de avellanas casera
- 200 g de avellanas tostadas

Cómo hacer crema de avellanas casera
Ponemos 200 g de avellanas tostadas y sin piel en una picadora, un procesador de alimentos potente o un robot de cocina.

Iremos triturando las avellanas poco a poco y removiendo las que se queden en las paredes para que se trituren todas por igual. Para ello nos vamos a ayudar de una paleta o espátula de cocina.

Veremos que poco a poco se forma una masa de polvo uniforme. Esto llegará transcurridos unos 5 minutos desde que empezamos a triturar las avellanas. Si fuese necesario, volveríamos a usar la paleta para remover las avellanas y que se trituren todas por igual.

Dependiendo de la potencia de nuestra máquina, las avellanas necesitarán 4 o 5 minutos más hasta que se forme la crema gracias al calor de la máquina y el aceite que desprenden las avellanas. Pasado este tiempo, la crema estará lista y podrá usarse recién hecha o conservarse en la nevera hasta su uso.

Resumen fácil de preparación
- Ponemos las avellanas en una picadora
- Trituramos las avellanas y bajamos con una espátula las que se queden en las paredes
- Seguimos triturando hasta conseguir un polvo fino
- Trituramos 4 o 5 minutos más hasta que se forme la crema de avellanas que podremos usar recién hecha o conservarla en la nevera para usarla en otra ocasión
























