
La capirotada es una elaboración tradicional mexicana que suele prepararse en las casas de este país especialmente en Cuaresma, concretamente el viernes de vigilia católico. Se prepara con cortadas de pan empapadas en un almíbar hecho con piloncillo —panela— que se sirven acompañadas de pasas, nueces, cacahuetes y queso.
El ingrediente más característico de este popular postre mexicano es la miel de piloncillo que, combinada con los demás ingredientes, hace que en cada bocado podamos disfrutar de un contraste de intensos y deliciosos matices de sabor. La miel de piloncillo o melaza de panela es un jarabe o almíbar muy oscuro que se obtiene con piloncillo —panela— hervido con agua.
Para hacer esta receta, podemos utilizar directamente este producto o bien, en su defecto, podemos usar miel de caña o melaza, mucho más fácil de encontrar fuera de México, y que básicamente es lo mismo. Otra opción es hacer directamente el almíbar de piloncillo, como hemos hecho en esta receta.
Dependiendo de la región donde se prepara la capirotada, los acompañamientos pueden variar, aunque los más populares suelen ser los frutos secos y el queso. Aunque la receta tradicional no lo incluye, una bola de un buen helado le va estupendamente.
Información de la receta
- Tiempo de preparación: 10 minutos
- Tiempo de cocinado: 25 minutos
- Tiempo total: 35 minutos
- Raciones: 6
- Categoría: postres
- Tipo de cocina: mexicana
- Calorías por ración (kcal): 475
Ingredientes de la capirotada mexicana
- 200 g de piloncillo (en su defecto, panela o azúcar moreno)
- 3 clavos de olor
- 1 cucharada de canela
- 400 ml de agua
- 1 barra de pan duro
- 2 cucharadas de mantequilla
- 4 cucharadas de pasas
- 1 puñado de nueces
- 1 puñado de cacahuetes
- 1 tarrina pequeña de queso o requesón (60 g)
- Bolitas de colores comestibles (opcional)

Cómo hacer la capirotada mexicana
En primer lugar, preparamos el almíbar que dará jugosidad al pan duro (aunque podemos usar en su lugar miel de piloncillo o miel de caña directamente como indicábamos en la introducción). Para ello, en un cazo incorporamos 200 g de piloncillo o, en su defecto, panela o azúcar moreno, y lo calentamos a fuego suave. Añadimos 3 clavos de olor y 1 cucharada de canela. Vertemos 400 ml de agua y removemos constantemente mientras cocinamos a fuego suave hasta obtener una mezcla algo espesa.

Pasados 10 minutos conseguiremos la textura deseada. Como el almíbar tiene que empapar bien el pan, nos interesa que quede más bien fluido sin la típica textura de jarabe.

Una vez hemos preparado el almíbar, vamos a preparar el pan. Para ello, cortamos 1 barra de pan en rodajas y untamos cada rodaja con mantequilla. En una cazuela amplia a fuego medio, doramos las rebanadas de pan por ambos lados.

Colocamos de manera ordenada las rebanadas doradas de pan con mantequilla en una bandeja de horno. Precalentamos el horno a 220 ºC.

A continuación, retiramos los clavos de olor del almíbar y empapamos bien el pan con el almíbar, reservando un poco de este para la segunda capa de pan.

Cubrimos toda la superficie del pan con 2 cucharadas de pasas, medio puñado de nueces y de cacahuetes pelados y media tarrina pequeña de queso añejo —el tradicional— o bien, queso fresco o requesón en su defecto, que combina a la perfección con el dulce del almíbar y los frutos secos.

Colocamos otra capa de pan por encima de estos ingredientes.

Empapamos bien la segunda capa de pan con el almíbar restante.

Incorporamos otras 2 cucharadas de pasas, medio puñado de nueces y de cacahuetes y el queso restante repartidos por toda la superficie del pan. Introducimos la capirotada en el horno precalentado a 220 ºC y horneamos durante 10 minutos hasta que esté bien doradita.

Servimos la capirotada en la misma bandeja donde la hemos horneado o en raciones individuales decoradas con bolitas de colores comestibles. Esta es una preparación perfecta para degustar templada.

Resumen fácil de preparación
- Preparamos un almíbar aromatizado con piloncillo o panela
- Lo calentamos a fuego suave mientras removemos hasta conseguir una textura de jarabe líquido
- Cortamos rebanadas de pan duro y las doramos con mantequilla
- Colocamos una capa de pan en una bandeja para horno
- Empapamos el pan con la mitad del almíbar de piloncillo
- Repartimos por encima la mitad de los frutos secos y el queso
- Colocamos otra capa de rebanadas de pan
- Empapamos de nuevo el pan con el almíbar de piloncillo
- Repartimos los frutos secos restantes y el queso, y horneamos la capirotada hasta que la superficie quede doradita
- Servimos y disfrutamos de este exquisito dulce mexicano templado

















