
El bizcocho de albaricoque combina una miga tierna y jugosa con todo el sabor de esta fruta. Sus ingredientes son muy sencillos y con ellos vamos a conseguir un dulce tan rico que no podremos tomar solo un trozo. Una de las ventajas de los albaricoques es que van a aportar humedad a la miga sin llegar a empaparla por lo que el resultado es realmente agradable.
Para conseguir un bizcocho de albaricoques perfecto, debemos tener en cuenta el primer batido de los huevos con el azúcar que es lo que marcará la esponjosidad de nuestro bizcocho. El resto de ingredientes los añadiremos a velocidad baja o con movimientos envolventes para conservar todo ese aire que hemos conseguido en el primer paso. Después solo tendremos que poner los albaricoques sobre el bizcocho y hornearlo el tiempo justo para que quede muy tierno y jugoso.

Podemos servir este dulce en el desayuno, en la merienda, como postre acompañado con una bola de helado al gusto, con un poco de nata montada… Lo más importante es consumirlo como mucho en los dos días siguientes a su elaboración para disfrutarlo con su mejor textura.
Los bizcochos elaborados con fruta fresca, como este, es mejor conservarlos bien tapados en la nevera ya que tienden a estropearse con más facilidad que los que no llevan fruta. Para disfrutarlo tras su conservación, bastará con sacarlo de la nevera unos 10-15 minutos antes de su degustación para que pierda el frío y recupere toda su textura.

Información de la receta
- Tiempo de preparación: 10 minutos
- Tiempo de cocinado: 45 minutos
- Tiempo total: 55 minutos (más tiempo de enfriado)
- Raciones: 12
- Categoría: repostería
- Tipo de cocina: internacional
- Calorías por ración (kcal): 256
Ingredientes del bizcocho de albaricoques
- 4 huevos M
- 200 g de azúcar
- 125 g de aceite de oliva suave o girasol
- 250 g de harina de trigo
- Media cucharadita de levadura química (tipo Royal)
- Una pizca de sal
- 4-5 albaricoques
- 1 cucharada de azúcar glas (opcional)

Cómo hacer bizcocho de albaricoques
Comenzamos precalentando el horno a 180 ºC con calor arriba y abajo. Engrasamos y forramos con papel vegetal un molde cuadrado de unos 20 x 20 cm y lo reservamos.

Batimos 4 huevos M con 200 g de azúcar durante 5-8 minutos, hasta que la mezcla triplique su volumen. Con esto conseguiremos un bizcocho muy esponjoso y aireado.

Añadimos 125 g de aceite de oliva suave o de girasol, según preferencias y disponibilidad, y lo integramos a velocidad baja.

Con ayuda de un colador, tamizamos 250 g de harina de trigo con media cucharadita de levadura química y 1 pizca de sal y lo integramos con movimientos envolventes.

Vertemos la masa del bizcocho en el molde engrasado, alisamos y reservamos.

Lavamos, cortamos por la mitad y deshuesamos 4-5 albaricoques.

Colocamos los albaricoques como más nos guste sobre la masa —puede ser con la pulpa hacia arriba, hacia abajo o alternos, como en nuestro caso— y llevamos el molde al horno precalentado durante 45-55 minutos, o hasta que al pinchar con un palillo salga limpio.

Retiramos el bizcocho del horno y lo dejamos templar en el molde unos 10 minutos. A continuación, lo desmoldamos, lo pasamos a una rejilla y dejamos que se enfríe por completo.

Antes de servir, opcionalmente, espolvoreamos 1 cucharada de azúcar glas por la superficie y disfrutamos de este delicioso dulce casero.

Resumen fácil de preparación
- Precalentamos el horno a 180 ºC y engrasamos y forramos el molde
- Batimos los huevos y el azúcar hasta que tripliquen su volumen
- Añadimos el aceite a la mezcla
- Tamizamos e integramos con movimientos envolventes la harina, la levadura química y la sal
- Vertemos la masa del bizcocho en el molde
- Lavamos, cortamos y deshuesamos los albaricoques
- Colocamos los albaricoques sobre la masa y horneamos el bizcocho durante 45-55 minutos
- Dejamos templar el bizcocho primero en el molde, lo desmoldamos y lo dejamos enfriar sobre una rejilla
- Opcionalmente, servimos el bizcocho de albaricoques decorado con azúcar glas por encima


















