
El sorbete de fresa es un postre tan fácil y resultón que es la mejor opción para cuando queremos ir a lo seguro sin complicarnos en la cocina. Resulta especialmente apetitoso en verano ya que nos ayudará a combatir las altas temperaturas de los meses más calurosos. Para su elaboración, lo ideal es utilizar fresas congeladas durante su mejor temporada para aprovechar el dulzor natural de esta fruta. Para hacer el sorbete en muy poco tiempo, podemos utilizar las típicas bolsas de fresas congeladas que encontraremos en muchos supermercados.
Para hacer esta receta solo necesitamos fresas y azúcar. A nosotros nos gusta el toque caramelizado que aporta el azúcar moreno, aunque podéis utilizar azúcar blanco o miel si así lo preferís. Dependiendo del dulzor de las fresas que hayamos utilizado, podemos ajustar la cantidad de azúcar añadiendo más o menos cantidad.
A partir de esta receta básica, podemos personalizar este delicioso sorbete añadiendo ingredientes tan aromáticos como unas hojas de menta fresca o albahaca picada. Un ingrediente que aporta un sabor delicioso es el agua de azahar, ideal para ocasiones especiales o para aquellos a los que les gusta innovar en la cocina.
Este sorbete se debe hacer justo antes de degustarlo ya que si lo volvemos a congelar, se formará un bloque. De todos modos, es tan rápido de hacer que podemos dejarnos la batidora y la cantidad de fresas congeladas a usar preparadas con antelación, para así, en el momento de sacar el postre, ¡triturar y listo!

Información de la receta
- Tiempo de preparación: 5 minutos
- Tiempo total: 5 minutos (más tiempo de congelado de las fresas)
- Raciones: 2
- Categoría: postres
- Tipo de cocina: internacional
- Calorías por ración (kcal): 105
Ingredientes del sorbete de fresa
- 250 g de fresas
- 30 g de azúcar moreno (o azúcar blanco o miel al gusto)

Cómo hacer sorbete de fresa
En primer lugar, vamos a explicar cómo congelar fresas frescas, así que si ya tenemos fresas congeladas, podemos saltarnos este paso. Para congelarlas, retiramos el pedúnculo de 250 g de fresas previamente lavadas y secadas. A continuación, las congelamos disponiéndolas en una bandeja forrada con papel de horno y separadas para que no formen un bloque. Si nuestra batidora no es muy potente, lo mejor es trocear las fresas antes de congelarlas.

Disponemos las fresas congeladas en el vaso de la batidora junto a 30 g de azúcar moreno.

Trituramos las fresas congeladas hasta obtener la textura de sorbete granulada, como la que se puede observar en la siguiente imagen.

Servimos el sorbete de fresas en bolas, con ayuda de una cuchara de helado o de una cuchara normal si no tenemos una específica, y lo degustamos inmediatamente.

Resumen fácil de preparación
- Quitamos el pedúnculo de las fresas y las congelamos
- Ponemos las fresas congeladas y el azúcar en el vaso de la batidora
- Trituramos
- Servimos el sorbete de fresas inmediatamente
















