
El pastel de crema es un postre que no puede faltar en nuestro recetario, ya que suele gustar a todo el mundo y podemos personalizarlo según preferencias. Al ser una receta tradicional, la elaboración clásica británica ha evolucionado con el tiempo y cada familia también le suele dar su toque personal, por lo que es difícil encontrar dos tartas iguales.
La base de la famosa custard tart se elabora con masa quebrada que ofrece un toque crujiente que combina fenomenal con el suave relleno de crema. En esta receta os enseñamos a hacer esta masa totalmente casera, aunque si lo preferís, podéis usar una masa comprada para una versión mucho más rápida de esta tarta.
El relleno de esta tarta lo vamos a preparar con nata, leche, azúcar y yemas de huevo. Originalmente, se elaboraba con huevos enteros, azúcar y leche, pero con el tiempo, la tendencia ha sido añadir nata para hacerla más cremosa y fácil de preparar. Hemos aromatizado la crema con extracto de vainilla, pero si tenéis una vaina, podéis sacar las semillas y añadirlas a la mezcla.
Hay muchas versiones y alternativas de este famoso pastel. Por ejemplo, podemos añadir ralladura de limón en el relleno para darle un gusto cítrico o servirla con frutos rojos o arándanos. También queda muy rica cubierta de láminas de manzana sobre la crema. El pastel de ruibarbo es otra de las evoluciones de esta tarta. A continuación, os dejamos con la receta básica para que la podáis acompañar o personalizar al gusto.

Información de la receta
- Tiempo de preparación: 20 minutos
- Tiempo de cocinado: 1 hora y 10 minutos
- Tiempo total: 1 hora y 30 minutos (más los tiempos de reposo y enfriado)
- Raciones: 12
- Categoría: repostería
- Tipo de cocina: británica
- Calorías por ración (kcal): 335
Ingredientes del pastel de crema (Custard Tart)
Para la base de masa quebrada:
- 225 g de harina de trigo
- 150 g de mantequilla fría
- 40 g de azúcar
- 1 huevo M
- 2 cucharadas de agua fría
- 1 clara de huevo M
Para el relleno de crema:
- 250 ml de leche entera
- 250 ml de nata para montar (35% materia grasa)
- 8 yemas de huevo M
- 100 g de azúcar
- 1 cucharadita de extracto de vainilla
- Nuez moscada
Utensilios necesarios
- 1 molde desmontable de 20 cm de diámetro y unos 4 cm de alto

Cómo hacer el pastel de crema (Custard Tart)
Empezamos elaborando la masa de la base. Para ello, mezclamos en un cuenco 225 g de harina de trigo con 150 g de mantequilla fría cortada a daditos y 40 g de azúcar, obtendremos una mezcla tipo crumble.

Añadimos 1 huevo M a la mezcla de mantequilla junto con 1 cucharada de agua fría, mezclando con un cuchillo, así evitamos que la mantequilla se funda y la textura de la masa sea la adecuada. Si la masa está seca, añadimos el resto del agua.

Formamos una bola, la envolvemos en film transparente y dejamos reposar 30 minutos en la nevera. Si tenemos prisa, podemos aplanar la bola y congelarla por 10 minutos.

Estiramos la masa fría con el rodillo entre una hoja de papel de horno y film transparente con un poco de harina hasta obtener un círculo de unos 27 cm, para cubrir la base y las paredes del molde.

Retiramos el film y volteamos sobre el molde forrado con papel de horno mojado y arrugado y apretamos en los bordes, dejamos la masa más alta que el molde, así evitamos que se baje al hornear (después cortaremos el sobrante). Reservamos en la nevera 30 minutos.

Precalentamos el horno a 180 °C. Disponemos una hoja de papel de horno sobre la masa y cubrimos con algo de peso (como unas bolas cerámicas específicas, arroz o garbanzos crudos). Horneamos la base durante 20 minutos, retiramos el papel y las bolas y horneamos 10 minutos más, hasta que la base esté dorada.

Retiramos la base de la tarta del horno y la pintamos con 1 clara de huevo batida, así la sellamos manteniendo el crujiente de la masa antes de verter el relleno. Horneamos 5 minutos más.

Mientras se hornea la base, preparamos el relleno. Para ello, calentamos 250 ml de leche entera junto a 250 ml de nata para montar. Por otra parte, en un cuenco batimos 8 yemas de huevo M con 100 g de azúcar y 1 cucharadita de extracto de vainilla.

Cuando la mezcla de leche y nata empiece a hervir, la retiramos del fuego y la añadimos poco a poco sobre las yemas mientras batimos constantemente para que no se cuezan.

Con cuidado, vertemos el relleno de crema en la base de la tarta y espolvoreamos por encima con nuez moscada rallada. Debemos tener mucho cuidado al trasladar la tarta ya que el relleno es muy líquido.

Horneamos el pastel de crema durante 35-40 minutos a 180 ºC, hasta que los bordes del relleno se vean hechos, pero el centro todavía se vea tembloroso. Terminará de cuajar al enfriarse.

Retiramos la tarta del horno y, para conseguir un acabado muy fino, cortamos la masa sobrante con un cuchillo de sierra y la dejamos enfriar, sin desmoldar, encima de una rejilla.

Reservamos la custard tart una noche en la nevera para que se asiente y servirla bien fresquita. Antes de llevarla a la mesa, la desmoldamos y la servimos.

Resumen fácil de preparación
- Para hacer la masa, mezclamos la harina con la mantequilla y el azúcar
- Agregamos el huevo y un poco de agua
- Formamos una bola y dejamos enfriar la masa en la nevera
- Estiramos la masa
- Forramos con ella el molde y lo reservamos en la nevera
- Horneamos la base durante 30 minutos
- Pintamos la base con clara de huevo y horneamos 5 minutos para sellarla
- Calentamos la leche y la nata y mientras, batimos las yemas con el azúcar y la vainilla
- Agregamos la mezcla de leche a las yemas removiendo
- Vertemos la mezcla en el molde y espolvoreamos con nuez moscada
- Horneamos el pastel de crema 35-40 minutos a 180 ºC
- Retiramos del horno, cortamos los bordes y lo dejamos enfriar
- Desmoldamos la custard tart y la servimos



















