
El plum cake es un pastel típico de la repostería tradicional inglesa que se prepara integrando en su masa fruta confitada o fruta escarchada. Es bastante fácil de hacer y además, podemos personalizarlo añadiendo la fruta que más nos guste e incluso trocitos de frutos secos.
Como veréis en el siguiente paso a paso, esta receta no tiene ningún misterio, ya que solo tiene un momento clave y os vamos a explicar el truco para que os quede perfecto. Se trata del momento de añadir la fruta confitada para que no quede en la base del plum cake. Para ello, es fundamental que esté cortada en trocitos pequeñitos ya que, si fuesen grandes, pesarían mucho y se irían al fondo del molde durante el horneado. Además, el mejor truco es rebozar la fruta confitada con un poco de harina de trigo y luego sacudir el exceso antes de integrar la fruta en la masa. Así quedará suspendida en la masa y no resbalará hasta el fondo.
Este plum cake clásico es muy sencillo de elaborar y al ser tan jugoso, nos aguanta perfectamente más de un día como recién hecho si lo conservamos correctamente en un recipiente hermético. Cortado en porciones y servido acompañado de un té, es una opción ideal para una merienda dulce.

Información de la receta
- Tiempo de preparación: 20 minutos
- Tiempo de cocinado: 1 hora
- Tiempo total: 1 hora y 20 minutos (más tiempos de enfriado)
- Raciones: 10
- Categoría: repostería
- Tipo de cocina: inglesa
- Calorías por ración (kcal): 347
Ingredientes del plum cake tradicional
- 150 g de mantequilla sin sal a temperatura ambiente (y un poco más para el molde)
- 200 g de azúcar
- 3 huevos M
- 1 cucharadita de vainilla en pasta
- 200 g de harina de trigo (y un poco más para rebozar la fruta)
- 1 pizca de sal
- 1 cucharadita de levadura química
- 50 g de leche
- 200 g de fruta confitada
- Azúcar glas para decorar (opcional)

Utensilios necesarios
- Molde rectangular de unos 23 x 10 cm
Cómo hacer el plum cake tradicional
En primer lugar, precalentamos el horno a 170 ºC con calor arriba y abajo. Engrasamos un molde alargado con mantequilla y, opcionalmente, lo forramos con papel de hornear. Reservamos.

Batimos 150 g de mantequilla sin sal a temperatura ambiente con 200 g de azúcar, hasta que ambos ingredientes se integren por completo y tengamos una mezcla cremosa y pálida.

Agregamos 3 huevos M uno a uno a la mezcla anterior. Es decir, solo añadiremos el siguiente huevo cuando el anterior se haya integrado totalmente en la mezcla.

Añadimos 1 cucharadita de vainilla en pasta a la mezcla del plum cake y la integramos bien.

Tamizamos 200 g de harina de trigo, 1 pizca de sal y 1 cucharadita de levadura química e integramos estos ingredientes en la masa con movimientos envolventes para no perder el aire de la mezcla. A continuación, vertemos 50 g de leche entera y la integramos en la mezcla.

Mezclamos 200 g de fruta confitada con un poco de harina de trigo, sacudimos el exceso y la integramos con cuidado en la masa. Pasamos la mezcla al molde y horneamos el plum cake durante 50-60 minutos a 170 ºC o hasta que al pincharlo con un palillo en el centro, este salga limpio.

Una vez horneado, lo dejamos enfriar 15 minutos en el molde, luego lo desmoldamos y lo dejamos enfriar por completo sobre una rejilla. Opcionalmente, podemos decorar la superficie con azúcar glas antes de servirlo.

Resumen fácil de preparación
- Precalentamos el horno y engrasamos el molde
- Mezclamos la mantequilla con el azúcar
- Añadimos los huevos a la mezcla anterior de uno en uno
- Agregamos la vainilla a la masa y mezclamos bien
- Tamizamos la harina, la sal y la levadura química y las integramos en la mezcla
- Vertemos la leche y removemos con cuidado
- Añadimos la fruta confitada previamente rebozada en un poco de harina, pasamos la mezcla a un molde y la horneamos durante 50-60 minutos a 170 ºC
- Desmoldamos el plum cake pasados 15 minutos y lo dejamos enfriar sobre una rejilla antes de servirlo



















