
El paneer, también conocido como panir, es un queso fresco blanco y sin curar originario de la India. Se trata de un ingrediente fundamental en muchas gastronomías del continente asiático. Su sabor es suave, bastante neutro y su textura esponjosa, lo que le permite absorber el sabor de las salsas que lo acompañan.
A diferencia del queso fresco, el paneer se prepara solo con leche y un ácido como el vinagre o el zumo de limón. Es decir, no se usa cuajo animal en su elaboración como en otros quesos, por ello es totalmente vegetariano.
La principal característica de este queso indio es que no se funde con el calor, sino que mantiene su forma durante el cocinado, motivo por el cual es perfecto para usar en todo tipo de recetas ya sea preparado a la plancha, asado en la parrilla e incluso para integrarlo en guisos y otras elaboraciones con cocciones largas. Una de las recetas más populares con este queso indio como protagonista es el palak paneer, que consiste en una crema de espinacas que se sirve con dados de paneer salteado por encima. Se trata de una elaboración muy sencilla y perfecta para conocer y experimentar con este popular ingrediente indio.

Información de la receta
- Tiempo de preparación: 5 minutos
- Tiempo de cocinado: 10 minutos
- Tiempo total: 15 minutos (más tiempo de reposo)
- Raciones: 4
- Categoría: receta base
- Tipo de cocina: india
- Calorías por ración (kcal): 110
Ingredientes del queso paneer
- 1 litro de leche entera
- 2 cucharadas de vinagre o zumo de limón
- 125 ml de agua

Cómo hacer el queso paneer
Ponemos 1 litro de leche entera en una olla y la calentamos a fuego medio-alto justo hasta que vaya a entrar en ebullición. Si tenéis un termómetro de cocina, la temperatura adecuada sería de 80 °C. Una vez alcanzada esta temperatura, la retiramos del fuego.

Mezclamos 2 cucharadas de vinagre con 125 ml de agua y lo añadimos a la leche. El agua la añadimos para que no se note la acidez del vinagre en el resultado final.

Removemos suavemente para distribuir el líquido añadido de forma homogénea y dejamos reposar unos 30 minutos. Veremos cómo la leche empieza a cuajar.

Ponemos una gasa filtrante sobre un colador y vertemos el contenido de la olla sobre esta.

Dejamos reposar la parte sólida sobre el colador hasta que pierda todo el líquido. Podemos escurrir bien esta parte sólida apretando la gasa sobre ella para eliminar todo el líquido. El líquido filtrado no lo usaremos, nos quedaremos solo con la parte sólida retenida en la gasa.

Ahora pasamos la gasa con la parte sólida a un recipiente cuadrado y la extendemos para que el paneer quede con forma cuadrada. Lo mantenemos cubierto con la propia gasa y ponemos algo pesado encima para que quede más compacto (por ejemplo un brick de leche envuelto en film o papel de horno para mantener la higiene). Lo dejamos reposar así durante 45 minutos en la nevera.

Pasado este tiempo, ya tendremos el paneer listo para usar. Lo podremos cortar en dados y usarlo en nuestras recetas favoritas. Para conservarlo una vez preparado, lo mantendremos cubierto con agua en un recipiente hermético en la nevera durante un par de días como máximo. También lo podemos congelar entero o cortado en porciones durante dos meses como máximo. Para utilizarlo, en este caso, lo sacaremos del congelador con antelación y dejaremos que se descongele lentamente en la nevera.

Resumen fácil de preparación
- Calentamos la leche
- Añadimos el vinagre con el agua
- Removemos suavemente y dejamos reposar la mezcla hasta que cuaje
- Pasamos la mezcla por un colador con una gasa
- Escurrimos bien la parte cuajada y descartamos el líquido
- Prensamos la parte sólida envuelta en la gasa con un peso encima dentro de un recipiente
- Una vez bien prensado, ya podemos usar el paneer en nuestras recetas
















