
La sopa de tomate extremeña es una receta humilde de las de antes, de las que se hacían aprovechando el pan que había quedado del día anterior y los tomates cuando estaban en su mejor momento. Como veréis, esta es una receta diferente de la típica sopa de tomate, ya que su principal característica es que no se sirve triturada, sino con los tomates —y las demás verduras— troceados. ¡Y el resultado es reconfortante y delicioso!
Como suele pasar con este tipo de platos, y dado que Extremadura es bastante extensa, no existe una única forma de hacerla y es fácil encontrar pequeñas variaciones entre una casa y otra. Lo que más cambia es la manera de condimentarla: hay quien utiliza orégano, quien prefiere albahaca, hierbabuena o poleo y, también, es muy habitual un toque de comino. No hace falta ponerlo todo junto. Lo normal es elegir uno de estos aromas y darle así a la sopa el sabor que más nos guste.
La preparación es de lo más sencilla. Partiendo de la base de un sofrito de cebolla y pimiento, se cocina el tomate hasta que se deshace, se añaden los condimentos, se cuece con abundante agua (o caldo por si quieres darle un toque más sabroso) y se sirve sobre rebanadas finas de pan asentado y, muchas veces, se acompaña de un huevo poché para conseguir un plato más completo.

Información de la receta
- Tiempo de preparación: 10 minutos
- Tiempo de cocinado: 50 minutos
- Tiempo total: 1 hora
- Raciones: 4
- Categoría: entrante
- Tipo de cocina: extremeña
- Calorías por ración (kcal): 330
Ingredientes de la sopa de tomate extremeña
- 1 cebolla
- 2 pimientos verdes medianos
- 1 pimiento rojo mediano, opcional
- 4 cucharadas de aceite de oliva virgen extra
- 6 tomates maduros
- 1 hoja de laurel
- Unas ramas de perejil
- 4 dientes de ajo
- Orégano, albahaca, hierbabuena, poleo o comino molido al gusto
- Sal
- 1,5 litros de agua (o un caldo al gusto)
- 200 g de pan del día anterior
Opcional para acompañar: Uvas, higos o brevas

Cómo hacer sopa de tomate extremeña
Para empezar, pelamos y picamos 1 cebolla. Por otro lado, cortamos en trozos de bocado 2 pimientos verdes medianos y, si queremos ponerlo, 1 pimiento rojo mediano también. Todo ello lo ponemos en una olla a sofreír a fuego medio con 4 cucharadas de aceite de oliva virgen extra y pochamos hasta que la cebolla esté bien tierna, pero sin llegar a coger color.

Mientras la cebolla se cocina, nos ponemos con los tomates. Vamos a pelar y a trocear unos 6 tomates medianos que estén bien maduros. En cuanto la cebolla esté, los echamos a la olla junto con 1 hoja de laurel y unas ramas de perejil.

Mezclamos todo y dejamos que el tomate se vaya haciendo poco a poco, hasta que se deshaga con facilidad y pierda buena parte del agua. No hace falta que llegue a convertirse en tomate frito, tiene que quedarse como a medio camino. Esto puede tardar una buena media hora o algo menos, dependiendo de la cantidad de agua de los tomates.

Mientras se hace el tomate, machacamos 4 dientes de ajo. Cuando veamos que el tomate está ya medio frito, incorporamos los ajos machacados a la olla. También es el momento ahora de añadir, según el aroma que hayamos elegido, el orégano, la albahaca, la hierbabuena, el poleo o el comino molido, como en nuestro caso, cantidades siempre al gusto.

Después, removemos bien para que se integre y cocinamos todo junto unos 5 minutos más. Vamos removiendo con frecuencia, pues el tomate ya empieza a agarrarse con más facilidad.

Acto seguido, añadimos 1,5 litros de agua (o caldo de pollo), aproximadamente, y sal al gusto. Podemos añadir más si nos gusta una sopa bien líquida.

Removemos bien, subimos el fuego y en cuanto rompa a hervir, dejamos que cueza a fuego lento haciendo chup-chup unos 20 minutos. Al final probamos el caldo y rectificamos de sal si hace falta.

Mientras tanto, cortamos 200 g de pan del día anterior en rebanadas finas. Las colocamos en una fuente honda o las repartimos directamente en los cuencos donde vayamos a servir la sopa.

Cuando la sopa esté lista, la echamos bien caliente sobre el pan, procurando repartir también las verduras. Dejamos reposar unos minutos para que el pan se empape bien y absorba parte del caldo y servimos la sopa acompañada de uvas, higos o brevas.

Resumen fácil de preparación
- Picamos la cebolla y los pimientos en trozos de bocado y los pochamos en el aceite de oliva
- Incorporamos los tomates troceados junto con el laurel y el perejil y dejamos que se vayan friendo
- Cuando el tomate esté medio frito, añadimos los ajos machacados y condimentamos con orégano, albahaca, hierbabuena, poleo o comino, según el gusto
- Cocinamos todo junto 5 minutos más
- Vertemos el agua y ajustamos de sal
- Dejamos cocer la sopa a fuego lento unos 20 minutos
- Colocamos el pan cortado en rebanadas finas en una fuente honda o en cuencos
- Vertemos la sopa de tomate extremeña bien caliente sobre el pan y servimos con uvas, higos o brevas

















