
El gazpacho tradicional es una sopa fría elaborada con tomates y otras hortalizas como el pimiento, el pepino y el ajo. Es tan fácil de hacer como triturar estos ingredientes con un poco de pan del día anterior y agua fría, para conseguir la textura adecuada, mientras añadimos aceite de oliva virgen extra.
La clave de un buen gazpacho casero está en la calidad de los tomates y en su punto de madurez, ya que son los auténticos protagonistas de esta receta. Los mejores son los tomates de pera bien maduros sin llegar a estar pasados. El pimiento verde es otra hortaliza indispensable que aporta un toque fresco delicioso, aunque la cantidad a añadir se puede ajustar según preferencias.
El pepino es opcional. A nosotros nos gusta usarlo y así lo hemos hecho en esta receta, aunque si notáis que os repite o no os gusta, simplemente omitidlo. Si lo añadís, lo podéis añadir sin pelar o bien pelado, para conseguir un resultado más suave, o incluso pelado solo en parte.

Para evitar que el gazpacho repita, vamos a utilizar un diente de ajo más bien pequeño al que previamente le habremos retirado el germen. Así, el resultado también será más suave, ya que el sabor a ajo será muy sutil y no se impondrá a los demás ingredientes. Para terminar, resultan imprescindibles el aceite de oliva virgen extra —es fundamental elegir uno de buena calidad—, el vinagre de Jerez y la sal, para equilibrar y realzar el sabor del conjunto.
Podemos preparar el gazpacho sin pan siguiendo esta misma receta con el fin de hacerlo más ligero y menos espeso. Además, en este caso no sería necesario añadir agua, o bien añadir la justa hasta conseguir la textura deseada, especialmente si se desea consumir esta sopa fría a modo de bebida a cualquier hora del día.
Una vez preparado, es importante conservar el gazpacho casero en la nevera en todo momento, idealmente en un recipiente hermético, donde aguantará en perfecto estado durante un par de días. Eso sí, es recomendable removerlo bien antes de su consumo.
El gazpacho andaluz se puede consumir tal cual o acompañado de unas hortalizas troceadas o de unos picatostes, que serviremos aparte para que no pierdan el toque crujiente. Esta es una elaboración tradicional ideal para servir como entrante en un día de calor.
Información de la receta
- Tiempo de preparación: 15 minutos
- Tiempo total: 15 minutos (más los tiempos de reposo)
- Raciones: 6
- Categoría: entrante
- Tipo de cocina: andaluza
- Calorías por ración (kcal): 108
Ingredientes del gazpacho andaluz
- 1 kg de tomates de pera maduros
- 1 pimiento verde italiano pequeño
- Medio pepino
- 1 diente de ajo pequeño
- Media cebolla fresca
- 1 trozo de pan del día anterior
- 1 cucharada de vinagre de Jerez
- 1 vaso de agua fría
- 1 cucharadita de sal
- 3 cucharadas de aceite de oliva virgen extra
Opcional para acompañar: pepino troceado, picatostes, tomatitos cherry...

Cómo hacer gazpacho andaluz
En primer lugar, vamos a lavar bien 1 kg de tomates maduros. Les retiramos el pedúnculo y los troceamos a dados. Los vamos a dejar con piel, aunque opcionalmente, se pueden pelar.

Lavamos, secamos, pelamos y troceamos las demás hortalizas: 1 pimiento verde italiano (al que además le retiramos el pedúnculo y las semillas); medio pepino (que lo podemos pelar entero o en parte, según preferencias); 1 diente de ajo pequeño al que además le retiramos el germen para que no repita; y media cebolla fresca (a la que además le retiramos la capa exterior).

Ponemos en la jarra de la batidora los tomates y las demás hortalizas troceadas junto a 1 trozo de pan del día anterior partido con las manos. Añadimos además 1 cucharada de vinagre de Jerez, 1 vaso de agua fría (o la cantidad necesaria según la textura deseada) y 1 cucharadita de sal.

Trituramos estos ingredientes con una batidora de mano hasta obtener una mezcla homogénea y sin grumos. En cuanto tengamos una mezcla homogénea, comenzamos a añadir 3 cucharadas de aceite de oliva virgen extra poco a poco mientras seguimos batiendo para favorecer su emulsión. Probamos el gazpacho para verificar que está en su punto y ajustamos en caso necesario.

A continuación, lo reservamos en la nevera al menos durante 1 hora para que los sabores se asienten y servirlo fresquito. Podemos presentarlo tal cual o decorarlo con un hilo de aceite de oliva, unos daditos de pepino y cebolla, unos tomatitos cherry troceados... También podemos acompañarlo con unos picatostes para que cada comensal se sirva a su gusto.

Resumen fácil de preparación
- Troceamos los tomates limpios y sin pedúnculo
- Lavamos y troceamos el pimiento, el pepino, el ajo y la cebolla
- Ponemos las hortalizas en el vaso de la batidora junto al pan troceado, el vinagre, el agua fría y la sal
- Trituramos bien y cuando tengamos una mezcla homogénea, añadimos poco a poco el aceite de oliva mientras seguimos triturando y verificamos su punto
- Conservamos el gazpacho en la nevera hasta su consumo y lo servimos fresquito tal cual o acompañado al gusto





















