
La leche de coco es una bebida vegetal de color blanco y textura cremosa que se obtiene al filtrar la pulpa rallada del coco maduro. Esta bebida se mezcla posteriormente con agua hasta conseguir la textura deseada. Hoy en día, podemos encontrar la leche de coco ya lista para usar en cualquier supermercado, ya sea en formato lata o en brik. No debemos confundir la leche de coco con el agua de coco, que es un líquido transparente que se encuentra en el interior de los cocos inmaduros y que suele comercializarse como bebida refrescante en la sección de refrescos.
Pese a que la leche de coco es un producto muy popular hoy en día ya que con ella podemos preparar todo tipo de recetas de curry, cremas, guisos o postres y bebidas, hacerla en casa es facilísimo. Además, uno de los grandes beneficios de preparar la leche de coco casera es que es más ligera que la comercial (ya que la vamos a obtener de coco rallado que tiene menos grasa que el fresco) y otro, que al hacerla casera, evitaremos consumir los conservantes y otros aditivos que suele traer esta elaboración en su formato comercial.
Como veréis en esta receta, al preparar la leche de coco en casa vamos a obtener una parte sólida que será el coco rallado sin la parte grasa, y el líquido, que será nuestra leche de coco. Para aprovechar al máximo esta receta, os recomendamos preparar harina de coco con la parte sólida separada del líquido. Para ello, solo tenemos que extender la pulpa de coco filtrada en una bandeja de horno cubierta con papel vegetal y hornearla durante 1 o 2 horas —dependiendo de la cantidad— a 100 ºC, hasta que quede completamente seca. Durante este proceso, la removeremos de vez en cuando para soltarla y facilitar así su secado. La harina de coco así obtenida es una deliciosa alternativa a la harina de trigo para usar en la repostería casera.
En cuanto a la leche de coco obtenida con esta receta, os recomendamos conservarla en la nevera para disfrutarla bien fresquita ya sea sola, en batidos, en bebidas como la piña colada o la leche dorada, o bien, como sustituta de la leche de vaca o en cualquier otra de las muchas recetas con leche de coco.
Información de la receta
- Tiempo de preparación: 5 minutos
- Tiempo total: 5 minutos (más el tiempo de reposo)
- Raciones: 4
- Categoría: bebida
- Tipo de cocina: internacional
- Calorías por ración (kcal): 165
Ingredientes de la leche de coco casera
- 200 g de coco rallado o laminado
- 400 ml de agua caliente

Cómo hacer leche de coco casera
Mezclamos 200 g de coco rallado o laminado con 400 ml de agua caliente y dejamos reposar la mezcla durante 30 minutos para que el coco pueda hidratarse.

Tras este tiempo de reposo, trituramos la mezcla de coco y agua. Obtendremos un líquido blanco.

Colamos el líquido obtenido para separar la pulpa del coco de la bebida. Para ello podemos usar un colador fino, un paño de algodón bien limpio o una gasa de cocina, como las que se usan para hacer bebidas vegetales caseras.

Exprimimos bien la pulpa de coco filtrada retorciendo la gasa y/o apretando con las manos bien limpias la pulpa para extraer toda la leche de coco que podamos.

Tras esto, habremos obtenido la leche de coco y la pulpa de coco que habrá quedado dentro de la gasa. ¡No la tiréis ya que podemos aprovecharla para otras recetas! En la intro os damos una buena idea.

Pasamos la leche de coco a una botella de vidrio con tapa o a un recipiente hermético y la reservamos en la nevera hasta el momento de consumirla, donde aguantará perfectamente entre 2 y 4 días.

Resumen fácil de preparación
- Mezclamos el coco rallado con el agua caliente y dejamos reposar
- Trituramos esta mezcla
- A continuación, la pasamos por un colador
- Extraemos toda la leche de coco posible apretando bien la pulpa filtrada
- El líquido filtrado será la leche de coco, conservamos la pulpa para otras elaboraciones
- Trasvasamos la leche de coco a un recipiente hermético y la conservamos en la nevera


















