
Los polos de trufa son la receta ideal para utilizar los típicos moldes de polos tan populares hoy en día y que a veces se quedan olvidados en la cocina sin saber muy bien cómo usarlos. A diferencia de otros polos de hielo, estos tienen una textura cremosa muy agradable y se preparan solo con 3 ingredientes: nata, cacao en polvo y leche condensada, por lo que son la mejor opción para disfrutar de un helado casero facilísimo de hacer y delicioso.

Estos polos de trufa resultan deliciosos tal cual, aunque como toda receta casera, se pueden personalizar al gusto añadiendo, por ejemplo, un poco de vainilla, un toque de sal en escamas, un poco de ralladura de naranja… ¡O cualquier otro saborizante a vuestro gusto que no cambie la textura del helado!

Información de la receta
- Tiempo de preparación: 10 minutos
- Tiempo total: 10 minutos (más el tiempo de congelado)
- Raciones: 5 polos
- Categoría: postres
- Tipo de cocina: internacional
- Calorías por ración (kcal): 240
Ingredientes de los polos de trufa
- 200 g de nata para montar fría (mínimo 35% de materia grasa)
- 1 cucharada de cacao en polvo sin azúcar
- 150 g de leche condensada

Cómo hacer polos de trufa
Comenzamos montando 200 g de nata para montar fría con 1 cucharada de cacao en polvo sin azúcar que habremos tamizado a través de un colador para dejarlo suelto y sin grumos.

Una vez montada la nata con el cacao, integramos en esta mezcla 150 g de leche condensada realizando movimientos envolventes para no perder el aire de la mezcla anterior.

Tenemos que conseguir una mezcla homogénea, sedosa y con cuerpo como la que mostramos en la siguiente fotografía.

Repartimos esta mezcla en unos moldes de polo con ayuda de una jarrita y, una vez llenos los moldes, les damos unos pequeños golpes para que suba el posible aire atrapado en su interior y que la mezcla se asiente en el molde. Reservamos los moldes en el congelador y, si nuestros moldes no tienen palito incorporado, pasadas 2 horas clavamos los palitos en los polos. Así se sostendrán fácilmente. Ahora dejamos congelar los polos durante mínimo 8 horas, aunque mejor si es un día entero.

A la hora de degustar los polos de trufa, si vemos que nos cuesta desmoldarlos —esto dependerá del molde que hayamos usado— podemos mojar unos segundos el exterior del molde con agua caliente y ya los tendremos listos para disfrutar.

Resumen fácil de preparación
- Montamos la nata con el cacao tamizado
- Integramos la leche condensada en la mezcla
- Conseguiremos una mezcla sedosa pero con cuerpo
- Rellenamos los moldes para polos y los llevamos al congelador como mínimo durante 8 horas
- Desmoldamos los polos de trufa justo antes de su degustación
















