
La panna cotta es un postre que no es excesivamente dulce y que, aunque tomarlo solo resulta delicioso, si lo acompañamos con mermelada, fruta fresca, alguna salsa de chocolate o caramelo salado, coronamos el postre para terminar de enamorar a nuestro paladar.
Podemos preparar este postre con dos días de antelación sin ningún problema y, en el momento de servirlo, simplemente lo desmoldamos y lo servimos con nuestro acompañamiento favorito.

Información de la receta
- Tiempo de preparación: 20 minutos
- Tiempo de cocinado: 5 minutos
- Tiempo total: 25 minutos (más 4 horas de enfriado)
- Raciones: 4
- Categoría: postres
- Tipo de cocina: italiana
- Calorías por ración (kcal): 317
Ingredientes de la panna cotta
- 3 hojas de gelatina neutra
- 180 ml de leche entera
- 300 ml de nata para montar (mínimo 35% de materia grasa)
- 35 g de azúcar blanco
- 1 cucharadita de vainilla en pasta
- Aceite de girasol o spray desmoldante para los moldes (opcional)

Utensilios necesarios
- 4 moldes individuales
- Termómetro de cocina (opcional)
Cómo hacer panna cotta
Hidratamos 3 hojas de gelatina neutra en agua fría y dejamos que se hidraten al menos durante 5 minutos, hasta que se hayan ablandado por completo.

Mientras tanto, ponemos en un cazo 180 ml de leche entera, 300 ml de nata para montar, 35 gramos de azúcar blanco y 1 cucharadita de vainilla en pasta.

Llevamos la mezcla a fuego medio-suave, sin dejar de remover, y vamos comprobando con un termómetro de cocina que llegue a unos 50 ºC aproximadamente. En caso de no tener termómetro de cocina, el punto que buscamos es cuando la mezcla esté caliente al tacto sin llegar a quemar. En este momento, retiramos el cazo del fuego.

En este momento, agregamos las hojas de gelatina que teníamos hidratando. Para ello, las escurrimos bien y las integramos con unas varillas a la mezcla de nata.

Repartimos la mezcla de nata en moldes individuales o ramequines. Podemos engrasarlos ligeramente con aceite de girasol o con spray desmoldante para que nos resulte más sencillo desmoldarlos. También podemos servir este postre directamente en vasitos si no lo queremos desmoldar. Llevamos los moldes a la nevera durante 4 horas como mínimo para que las panna cottas cuajen por completo.

Servimos las panna cottas frías con nuestro acompañamiento favorito, por ejemplo, frutos rojos, mermelada al gusto o caramelo salado.

Resumen fácil de preparación
- Hidratamos la gelatina en agua fría
- Mezclamos la leche, la nata, el azúcar y la vainilla en pasta
- Llevamos la mezcla a fuego suave
- Agregamos la gelatina
- Repartimos la mezcla en moldes y los llevamos a la nevera mínimo 4 horas
- Desmoldamos y servimos las panna cottas frías






















