
Los huesillos extremeños, también conocidos como turrillos, son un dulce de sartén muy típico en Extremadura. Se suelen preparar cuando llegan Todos los Santos, el Carnaval o la Semana Santa, pero nada te impide disfrutar de ellos en cualquier época del año. ¡Están buenísimos! Así que, ten cuidado… No duran nada. Y menos con un buen café con leche cerca.
Humildes en ingredientes y de presentación sencilla, los huesillos son bocados de masa frita aromatizada con anís y cítricos. Se terminan con el rebozado de azúcar tan propio de este tipo de elaboraciones y no veas con qué aroma tan delicioso te va a dejar en la cocina.
Tienes que saber que en otras zonas se les conoce con nombres diferentes como turrillos en Ávila o huesos de San Expedito en algunas zonas de Andalucía. También es importante que no los confundas con los huesos de santo, si no, te vas a llevar una pequeña sorpresa, pues estos últimos son un mazapán que nada tiene que ver con la receta de hoy.

Los huesillos tienen forma de dedo que se abre durante la fritura. También hay a quien le gusta hacer unas pequeñas hendiduras en cada extremo para darle una forma más aproximada a un hueso. Es un pequeño cambio en la presentación que no influye en el sabor. ¡Hazlos como más te guste!
Con las cantidades indicadas en esta receta saldrán unos 45 huesillos, de modo que, para preparar menos, solo habría que dividir las cantidades a la mitad o bien duplicarlas para hacer más cantidad. Aunque la ración más habitual es de 2 huesillos por persona, están tan ricos que es difícil resistirse a coger más.
Otra ventaja que tienen es que aunque salgan muchos, se conservan bastante bien en un recipiente hermético cerrado. Mejor si es metálico. Y como verás en la preparación, es la receta perfecta para hacerla en compañía. Por lo demás, poco más te tenemos que contar salvo la receta, así que ¡vamos a ello!
Información de la receta
- Tiempo de preparación: 15 minutos
- Tiempo de cocinado: 20 minutos
- Tiempo total: 1 hora y 30 minutos (incluye enfriado del aceite y reposo de la masa)
- Raciones: 45 unidades
- Categoría: postres
- Tipo de cocina: extremeña
- Calorías por ración (kcal): 93
Ingredientes de los huesillos extremeños
- 100 ml de aceite de oliva virgen extra
- 1 cucharada de anís en grano
- La piel de ½ limón
- La piel de ½ naranja
- 2 huevos grandes
- 150 g de azúcar (y un poco más para rebozar)
- 100 ml de leche
- 2 cucharaditas de levadura química
- 500 g de harina de trigo
- Ralladura de ½ limón
- Ralladura de ½ naranja
- Aceite suave para freír

Cómo hacer huesillos extremeños
Para empezar, calentamos a fuego bajo unos 100 ml de aceite de oliva virgen extra junto con 1 cucharada de anís en grano y la piel de ½ limón y de ½ naranja durante 5 minutos. Ojo con la temperatura. El aceite debe estar bien caliente, pero sin que llegue a humear.

En cuanto el aceite se aromatice, y veamos que las cáscaras empiezan a dorarse, retiramos estas últimas para que no den sabor amargo y lo dejamos enfriar del todo con el anís aún dentro. Necesitamos que este aceite esté frío (o un poco tibio) para que luego no cueza la masa.

Cuando ya tengamos el aceite a la temperatura adecuada, en un bol amplio batimos 2 huevos grandes con 150 g de azúcar hasta que se vea de color más pálido y ligeramente espumoso.

Luego, añadimos 100 ml de leche y mezclamos otra vez, buscando que no queden vetas de huevo, es decir, hasta que todo quede bien integrado. Acto seguido, colamos el aceite ya frío sobre la mezcla y removemos hasta integrarlo por completo.

Después, incorporamos 2 cucharaditas de levadura química y empezamos también a añadir 500 g de harina de trigo poco a poco. Al principio, mezclamos suavemente con una espátula o cuchara de madera. Cuando llevamos más o menos la mitad de la harina añadida, incorporamos la ralladura de ½ limón y la ralladura de ½ naranja para que el aroma quede repartido.

Terminamos de incorporar la harina hasta conseguir una masa suave, que no se rompa al estirar y que no se pegue en exceso a las manos. En ese punto, volcamos la masa a la encimera y amasamos solo lo justo, un par de minutos, hasta que quede lisa. La tapamos con un paño ligeramente húmedo y la dejamos reposar 30 minutos para que se relaje.

Tras el reposo de la masa, formamos los huesillos como más nos apetezca, simplemente en tiras o bastoncitos o les hacemos las hendiduras en los extremos para que tengan forma más parecida a un hueso. Hay que procurar que tengan un grosor parecido para que se frían igual. Lo ideal es que cada huesillo pese unos 20 g.

Una vez que hemos acabado de dar forma a toda la masa, nos ponemos a freír los huesillos en abundante aceite caliente. Lo ideal es que este aceite no esté demasiado fuerte para que dé tiempo a que los huesillos se hagan por dentro. Entre 160 ºC y 170 ºC es lo ideal. Durante la fritura veremos que llega un momento en que se abren, adquiriendo así su forma característica. Cuando empiezan a flotar, vamos vigilando hasta que estén dorados por todos lados.

Conforme los vamos teniendo, los sacamos de la sartén con unas pinzas o paleta de fritura para que no absorban aceite y los ponemos a escurrir sobre una rejilla o papel absorbente.

Para terminar, estando todavía calientes —esta es la clave para que el azúcar quede bien adherido—, los rebozamos en azúcar. Si dejamos que se enfríen por completo y luego los rebozamos, el azúcar no se va a adherir con facilidad. Por eso, lo ideal es ir haciendo la fritura y rebozando sobre la marcha, mejor si es en compañía.

Resumen fácil de preparación
- Infusionar el aceite con el anís y las cáscaras de limón y naranja
- Retirar las cáscaras y dejar enfriar
- Batir huevos con azúcar, añadir la leche y mezclar
- Colar el aceite frío sobre la mezcla e integrarlo bien
- Añadir la levadura e incorporar la harina poco a poco y las ralladuras
- Terminar de integrar, amasar hasta tener una masa suave y reposar 30 minutos tapada con paño húmedo
- Tomar pedazos de masa y darle forma de bastoncillos
- Freír por tandas en abundante aceite caliente
- Escurrir y continuar la fritura hasta terminar la masa
- Rebozar los huesillos en azúcar mientras estén calientes















