Esta salsa es capaz de convertir un simple filete en un plato digno del mejor restaurante

Entrecot Café de París
Sofía de la Torre
No hay plato, por delicioso que esté de por sí, que no pueda mejorarse. Es lo que le ocurre al filete de ternera, que acompañado de la salsa que te presentamos alcanza la categoría de sublime.
Por Yolanda Galiana 21 de mayo de 2026

Hay platos que, con su sencillez y simplicidad, ya consiguen deleitarnos. No obstante, en la cocina nunca debemos conformarnos y hay que buscar la excelencia, una forma de convertir un plato rico en un absoluto manjar. Fue esto precisamente lo que consiguió Madame Boubier en 1930 al crear una salsa para el entrecot que servía desde su restaurante «Le Coq d’Or», ubicado en Ginebra.

La fórmula de esta deliciosa salsa pasó más tarde a manos de su hija, que se casó con Monsieur Dumont, dueño de otro restaurante de la misma ciudad. Fue él desde su local quien logró que el invento cobrara fama internacional. Aunque los componentes exactos de tan exquisita salsa fueron guardados bajo llave, su base de mantequilla, especias y otros ingredientes se puede replicar desde casa.

Salsa café de ParísSofía de la Torre

De un sencillo filete de ternera a un plato gourmet: la increíble salsa que le da el toque

La receta de la que hablamos es la salsa Café de París, que debe su nombre al restaurante homónimo donde cosechó el éxito. Ahora, a lo que nos interesa... ¿qué hace de esta salsa algo tan reseñable? En primer lugar, su sabor: la combinación de sus múltiples ingredientes resulta en una inolvidable amalgama de notas especiadas, cítricas, dulces y saladas. En segundo lugar, su capacidad para hacer de un simple y llano filete de ternera a la plancha un bocado gourmet ideal para ocasiones especiales. Y, en tercer lugar, otra característica que nos encanta: se puede preparar en cantidad y congelar en porciones para usar en cualquier momento. ¡No se le puede pedir más!

Y ahora, después de haberte hecho salivar describiendo tal deleite para los sentidos, solo tienes que ponerte el delantal y animarte a preparar tú mismo la salsa Café de París.