
Las visitas sorpresa son un arma de doble filo; por un lado, son toda una alegría, pues de la nada tenemos la oportunidad de pasar tiempo con esos amigos o familiares que tanto queremos; pero, por otro lado, si su estancia en casa se alarga, nos comienza a rondar en la cabeza la cuestión de qué sacar para picar. Con los recursos rápidos que te traemos, podremos estar presentes y disfrutar de la visita al 100 % sin preocupaciones.
Ideas de bebidas fáciles y rápidas de preparar
Ante esta situación, las aguas frescas son todo un acierto si queremos servir una bebida con más presencia que un simple vaso de agua. Además, ¡son rapidísimas de hacer! En el caso del agua de limón solo necesitamos esta fruta y hielo y, opcionalmente, alguna hierba aromática para terminar de darle el toque. Lo mismo ocurre con el agua de pepino, para la que solo necesitaremos pepinos, agua, hielo y 5 minutos para hacerlo.
Bocaditos deliciosos y muy resultones para sacar al centro de la mesa
En estos casos, tampoco puede faltar un buen picoteo, ya que este nos permite recurrir a ingredientes que tengamos por la despensa para montar algo rápido a la par que resultón. Y si pensabas que las opciones son limitadas... ¡para nada! Las recetas que te traemos no solo se hacen en un santiamén, sino que son fácilmente adaptables a lo que tengas a mano.
¿Tienes embutidos? Entonces nada te impide poner en el centro de la mesa una tabla de embutidos o dar vida a unos entremeses de esos que amenizan cualquier velada. El secreto está en una presentación vistosa de los embutidos, tal y como la que te proponemos en cada receta, que hará que meras lonchas de jamón o salchichón luzcan increíbles.

Las tostaditas también son una solución rápida y la mar de interesante. Los crostini, por ejemplo, son bocaditos italianos de pan tostado que se cubren con todo tipo de ingredientes; cómo no, también se puede recurrir a los celebérrimos montaditos, que podrás rellenar al gusto con lo que tengas por casa; en cuanto a los canapés, no solo son indispensables en las comidas festivas, sino en mesas de picoteo improvisadas.
Otra opción muy divertida son los patés, que se preparan en un periquete con las conservas que tenemos en la despensa y los podemos acompañar de un sinfín de recursos, ya sea tostaditas, unos palitos de pan, unos nachos o unas crudités de verduras. ¿Qué nos dices, te animas con un paté de atún, un paté de mejillones o un paté de anchoas? Cuando lleguen a la mesa, ¡volarán!
Incluso, si tenemos la suerte de tener una masa de hojaldre en la nevera, podemos optar por un plato caliente que siempre gusta y que no puede ser más fácil de preparar: el hojaldre de jamón y queso.
Un postre improvisado rápido, delicioso y con ingredientes comunes
Nuestras posibilidades no se limitan a los platos salados, ¡también podemos sacar a la mesa postres! Ejemplo de un dulce improvisado resultón a más no poder es el tiramisú en vasitos. Para hacerlo no necesitamos siquiera encender la cocina y podemos adaptar la receta según nuestras necesidades: para las capas de bizcocho solo tenemos que remojar en café y, opcionalmente, en algún licor, cualquier producto de bollería al que tengamos acceso; para las capas de crema, si no tenemos nata o mascarpone, podemos usar cualquier queso crema que tengamos en la despensa y mezclarlo con yogur natural.

Otra idea de postre rapidísimo y que gusta a quien lo prueba es la mousse de Nutella, que se hace con solo 2 ingredientes y queda impresionante. La tendrás preparada en 5 minutos, un golpecito de nevera... ¡y a servir!
Y más sencillo todavía si cabe de hacer es el crumble, una solución perfecta para aficionados a la repostería que no se conforman con un postre cualquiera. Se prepara en solo 5 minutos con ingredientes muy básicos y siempre disponibles en cualquier despensa; eso sí, ten en cuenta que necesita tiempo de horno, por lo que podrás meterlo a hornear mientras disfrutáis del picoteo. Su aroma y sabor son tan irresistibles que no será de extrañar que esa visita casual se convierta en una visita recurrente...















