
¿Alguna vez te has preguntado por qué queda tan apetecible la carne en los restaurantes asiáticos? La respuesta está en una técnica de cocinado que utilizan, el velveting, traducido como «aterciopelar». Esta denominación no podía definir mejor este método, que consiste en proteger las fibras de la carne y sellar los jugos, consiguiendo con ello esa textura suave y brillante tan característica de la carne de los restaurantes asiáticos. ¿Lo mejor de todo? Se hace con ingredientes comunes en cualquier casa, por lo que no vas a tener excusa para no replicarla. ¡Ya verás qué diferencia!
Velveting: el método fácil y accesible para conseguir la carne más tierna
Para mantener la carne jugosa y tierna durante la cocción, basta con seguir a pies juntillas los pasos del velveting que te señalamos a continuación:
- Cortar la carne en trozos de bocado; si se corta en dirección contraria a la fibra, esto ayuda a romperla y a mantenerla tierna tras la cocción.
- Preparar el marinado con esta mezcla de ingredientes:
- 1 cucharada de maicena
- 1 cucharada de salsa de soja
- 1 cucharada de vino (de arroz, blanco, de jerez…)
- 1 cucharada de aceite (de girasol, de sésamo…)
- Opcional para conseguir un extra de jugosidad: 1 clara de huevo batida
- Opcional para cortes muy duros o económicos: 1/2 cucharadita de bicarbonato sódico

Qué carnes se pueden cocinar con velveting
Esta técnica de cocinado funciona a las mil maravillas con distintas carnes, tal y como te indicamos:
- Carne de ternera: ideal para cortes económicos y magros que suelen quedar muy duros en la sartén como son la aguja, la tapa, la contra…
- Carne de pollo: transforma por completo las pechugas evitando que queden secas y le da una textura increíble a los contramuslos deshuesados; para muestra, el pollo agridulce chino.
- Carne de cerdo: perfecta para conseguir esos dados tiernos típicos del cerdo agridulce.








