Utensilios que nunca se deberían lavar en el lavavajillas

Interior de lavavajillas
Paula Caeiro
El lavavajillas es un electrodoméstico muy útil. Sin embargo, es necesario tener ciertas precauciones a la hora de usarlo. A continuación, hablamos de qué utensilios que no deberías lavar en él.
Por Yolanda Galiana Actualizado: 17 agosto 2026

El lavavajillas es un electrodoméstico salvavidas: es cómodo y práctico, ahorrándonos mucho tiempo de limpieza en la cocina. No obstante, su uso tiene ciertas limitaciones, y es que no todos los utensilios pueden, o deben, meterse en él. Muchas veces, el propio utensilio lleva una señalización alertando de que no es apto para lavavajillas; en otros casos, aunque sea apto, su lavado en este electrodoméstico no es aconsejable por diversas razones. Si tienes dudas acerca de qué meter o no meter en el lavavajillas, aquí va una lista de utensilios que deberían mantenerse alejados de esta forma de lavado, junto a la explicación de por qué:

  1. Sartenes antiadherentes. La capa antiadherente, en contacto con los detergentes abrasivos del lavavajillas, las altas temperaturas y la presión del agua, se va deteriorando lavado a lavado.
  2. Cuchillos de cocina. Si cuentas con cuchillos de cocina de calidad, es recomendable que los laves a mano, pues pasarlos por el lavavajillas hace que se oxiden y se deteriore su filo.
  3. Moldes y utensilios de aluminio. Los jabones de lavavajillas contienen componentes muy abrasivos para el aluminio, que hacen que este material sufra oxidación (se vuelve negro o aparecen manchas) y pierda propiedades (si se torna poroso, puede liberar residuos que alteran el sabor de la comida con la que está en contacto).
  4. Sartenes de hierro. Meter una sartén de hierro en el lavavajillas arruinará su capa antiadherente natural. Tanto las altas temperaturas como los detergentes agresivos eliminan la capa de aceite protectora conocida como «curado», que es la que evita que los alimentos se peguen; como el metal queda al desnudo y, en el lavavajillas, está expuesto a largos períodos de tiempo en un ambiente húmedo, el hierro se oxida.
  5. Copas de cristal. Salvo en el caso de lavarlas en programas específicos a baja temperatura, las copas de cristal —cristal, que no vidrio— pierden su transparencia y brillo, por lo que quedan con un tono blanquecino o turbio ocasionado por los microarañazos que generan los detergentes abrasivos y las altas temperaturas. Además, corren el riesgo de romperse por el choque térmico producido por los cambios bruscos de temperatura, así como por los golpes que pueden darse entre sí o contra otros utensilios y vajilla.
  6. Utensilios de silicona. Aunque a simple vista no es un material poroso, sí lo es a nivel microscópico, por lo que absorbe el olor y sabor de los detergentes del lavavajillas. De ahí que, si los utensilios de silicona se lavan con este electrodoméstico luego nos saben a jabón.
  7. Utensilios de madera. El calor y los detergentes del lavavajillas son perjudiciales para los utensilios de madera. Por un lado, los estropean —como absorben agua y se secan rápidamente, la madera se expande y contrae, haciendo que se agriete o se rompa— y, por otro, pueden suponer un riesgo para la salud, ya que la madera se vuelve porosa y absorbe la humedad y restos de comida, funcionando así como un medio ideal para la supervivencia y proliferación de microorganismos.
  8. Utensilios de plástico con decoraciones. Con las altas temperaturas, los potentes detergentes y la fricción del agua, estos utensilios pueden deformarse y perder sus decoraciones. Asimismo, al degradarse la capa decorativa o el plástico por el calor extremo del electrodoméstico, existe riesgo de que el utensilio libere microplásticos o químicos nocivos en los alimentos con los que esté en contacto posteriormente.
  9. Tapas de ollas a presión. Estos utensilios contienen componentes de seguridad que, al contacto con detergentes y altas temperaturas, pueden perder sus características. En el caso de las gomas interiores, se pueden deformar y, en el de las válvulas de presión, los restos de comida podrían obstruirlas.
  10. Cualquier utensilio de cocina que no lo especifique directamente mediante el símbolo correspondiente. Según se define en el Reglamento (CE) Nº 1935/2004 (artículo 15 apartado b), los envases de uso alimentario llevarán, en caso necesario, instrucciones especiales que deban seguirse para un uso adecuado y seguro, lo cual incluye el lavado en el lavavajillas. Es por ello vital prestar atención a esta señalización para evitar riesgos para la salud, más allá de alargar la vida útil de los utensilios.