
Hacer huevos cocidos es una tarea muy sencilla, apta incluso para cocinillas primerizos. No obstante, es fácil, si no se cuenta con la guía adecuada, llegar a la parte final del proceso —pelarlos— y descubrir con horror que la cáscara se desprende con dificultad y parte del huevo se ha quedado pegado a esta, quedando su superficie cual queso gruyer. Si quieres terminar de un plumazo con esta problemática, saca papel y bolígrafo y toma nota de nuestras recomendaciones para pelar los huevos cocidos con facilidad.
Cómo pelar fácilmente los huevos cocidos para que queden perfectos
Con nuestros trucos te vas a convertir en todo un maestro de los huevos duros, ¡ya verás! A continuación te contamos cómo pelarlos, incidiendo antes en dos pasos fundamentales para tener éxito en nuestra misión: la elección de los huevos y el momento de la cocción.
Elegir los huevos adecuados
Debemos evitar los huevos muy frescos, que son ideales para freír. Para cocer, como es nuestro caso, lo ideal es usar los que ya llevan unos días en la nevera. Y es que, al envejecer, la cámara de aire de su interior va creciendo haciendo que la clara se despegue de la membrana interna, lo que facilita mucho que luego se puedan pelar sin problemas.

Añadir vinagre y sal al agua de cocción
Algo tan sencillo como añadir un chorrito de vinagre al agua de cocción hace que, con su ácido, se debilite el calcio de la cáscara y en lugar de quedar rígida y quebradiza resulte más fina y maleable, lo que nos permitirá retirarla sin problema. Si junto al vinagre agregamos un poco de sal, ayudaremos a que si se produce alguna fisura en la cáscara durante la cocción, la clara se coagule y la grieta quede sellada, evitando que el huevo se salga y se desparrame.

Pasar el huevo recién cocido a un bol con agua helada
El paso de dejar el huevo en agua helada durante al menos 5 minutos después de cocerlo es fundamental. Este choque térmico no solo corta la cocción, sino que hace que la clara se contraiga y, con ello, se separe de la cáscara. Como podrás imaginarte, este espacio extra es el que nos facilitará la tarea de pelar el huevo.

Golpear y hacer rodar el huevo por una superficie dura
Ahora sí que sí, pasamos al acto de pelar en sí mismo. Una vez frío el huevo, para pelarlo sin dificultad lo golpeamos sobre una superficie dura y luego lo hacemos rodar para agrietar toda la cáscara y así poder retirarla fácilmente.

Buscar la cámara de aire
He aquí el momento clave: hay que empezar a pelar el huevo por su extremo más ancho y menos puntiagudo —la base—, pues es ahí donde está la cámara de aire. Esta es la forma más fácil de pelar los huevos cocidos para asegurarnos de que queden perfectos.
Pelar el huevo y disfrutar del resultado
Para continuar pelando el huevo con un resultado de 10 el secreto está en pellizcar la membrana (la telilla que lo recubre y que está justo bajo la cáscara) e ir tirando de esta. Como la cáscara está pegada a esta telilla, lograremos pelar el huevo de una forma muy limpia y fácil, quedando liso y brillante.















