
La vuelta a la rutina de los peques de la casa implica un sinfín de ajustes en nuestro día a día. Entre todos ellos está un eterno quebradero de cabeza: ¿qué le preparo de comer para el recreo? En estos momentos, intentamos evitar a toda costa recurrir a los típicos bocadillos de fiambre, pero al no contar con otras opciones solemos terminar cayendo en ellos. Eso es, claro, hasta ahora, pues te traemos varias soluciones a este problema tan común.
Opciones saludables para las meriendas infantiles del recreo
Antes de presentarte nuestras opciones, ¿qué te parece repasar qué hay que evitar, qué es recomendable y qué es necesario tener en cuenta?
En el campo de los productos que evitar a toda costa están, como no podía ser de otra manera, los dulces y los procesados como las galletas, los zumos —sí, por su elevado contenido de azúcar es mejor dejarlos a un lado y proporcionar agua como principal fuente de hidratación—, la bollería industrial...
En caso de querer ofrecer productos lácteos, lo recomendable es que sean naturales y siempre sin azúcar ni edulcorantes; de este modo, estaremos acostumbrando su paladar. Cuando se quiera optar por bocadillos —una práctica muy habitual—, lo ideal es elegir siempre pan 100 % integral. Asimismo, hay colegios que marcan pautas de meriendas infantiles. De ser así, hay que respetar estas directrices y preparar comidas que cumplan con tales indicaciones.

Otro punto que tener en cuenta es la importancia de mantener la cadena de frío: siempre que se opte por un alimento que deba permanecer refrigerado, incluyendo los rellenos de los bocadillos, este debe trasladarse en un recipiente térmico adaptado para dicha finalidad, solo así nos aseguramos de que permanezca almacenado en condiciones seguras para su consumo. Hay envases adecuados para trasladar los bocadillos infantiles y protegerlos de las temperaturas elevadas; en estos casos, hay que prestar atención a las recomendaciones de uso y tiempos de conservación adecuados.
Por último, incidimos en la necesidad de prestar atención al tema de los alérgenos, en especial cuando se trata de niños pequeños ya que, aunque ellos no sean alérgicos, pueden tener compañeros en clase con alergias graves —a los cacahuetes, por ejemplo— y en estas edades es muy complicado controlar la posible contaminación cruzada (se manchan, comparten material escolar, se dan a probar la comida...). Por ello consideramos que las cremas de frutos secos, aunque nutritivas, no son una opción adecuada para las meriendas infantiles, no solo por el peligro que supone para los niños de alrededor, sino también por el posible riesgo de atragantamiento en caso de quedar restos sin triturar.
Con este pequeño repaso hecho, ha llegado la hora de sacar papel y bolígrafo y tomar nota de estas increíbles opciones de bocadillos que, además de encantarles, son muy nutritivas para ellos y fáciles de hacer para nosotros.
Bocadillo de hummus con tomate natural
Para preparar este bocadillo, lo primero que deberíamos hacer es hummus de garbanzos casero: no lleva más de 10 minutos y el resultado es espectacular. Una vez listo, extenderíamos el hummus en el pan integral y terminaríamos añadiendo unas rodajas de tomate pelado, previamente dejado en reposo para perder el agua y que no empape el pan.
Bocadillo de guacamole con bonito
Para este bocadillo, el bonito hay que escurrirlo bien y desmigarlo. Cuando lo tengamos, basta con que lo mezclemos con el guacamole que habremos preparado con antelación. He aquí una opción de merienda exquisita a la par que vistosa.

Bocadillo de paté de sardinas
Cremoso y riquísimo, así es el paté de sardinas que te proponemos usar de relleno en los bocadillos infantiles. Se trata de una opción fácil, rápida y con un equilibrio de sabores increíble que solo supone 5 minutos de tu tiempo.
Bocadillo de fiambre casero con queso
Cuando de bocadillos se trata, el fiambre es una de las opciones más cómodas pero, ojo, no el industrial. En esta ocasión, te proponemos hacer fiambre de pollo y fiambre de pavo caseros; con ello podrás controlar los ingredientes y sabrás todo lo que llevan de primera mano. En la nevera aguantan pocos días, así que si no pensamos consumirlos en un breve espacio de tiempo, podemos lonchear el fiambre totalmente, congelar las lonchas e ir descongelando según nuestras necesidades. Para hacer este bocadillo más jugoso y apetitoso se puede añadir, o bien unas lonchas de queso al fiambre, o bien un hilo de un buen aceite de oliva virgen extra.
Bocadillo de plátano y ricotta
Si queremos optar por un bocadillo que incorpore una pieza de fruta, esta propuesta con plátano y queso ricotta es perfecta para ti. En cuanto al plátano, hay que cortarlo en rodajas a lo largo para evitar con ello el peligro de atragantamiento.
Bocadillo de pollo desmigado con lechuga
Para esta opción lo primero que hay que hacer es el pollo cocido, que luego desmigaremos totalmente con 2 tenedores o con la batidora. Tras desmigarlo, le echamos una salsa de tomate casera para que esté más jugoso y lo metemos, junto con unas hojas de lechuga, en el pan integral.















