
Después de una larga jornada de trabajo, uno llega a casa y lo único que desea es poder desconectar y descansar. Hay días en los que dedicar horas a cocinar la cena es realmente inviable: bien porque se te han agotado las ideas, bien porque no tienes tiempo o, simplemente, porque estás tan cansado que cuanto antes lleves el plato a la mesa mejor. No obstante, aunque no siempre nos apetece meternos en la cocina, siempre nos apetece comer rico y nutritivo. Además, si queremos cubrir nuestras necesidades diarias de proteínas, la tarea se nos complica sobremanera. Pero no te preocupes porque venimos a echarte un cable con estas cinco propuestas de ensaladas que, además de rápidas de hacer, son ricas en proteínas y están para quitarse el sombrero. ¡Al lío!
Ensalada de atún: un salvacenas delicioso que está listo en tiempo récord
El atún es la proteína estrella de esta ensalada que se va a convertir en un recurso muy socorrido de tu recetario, no solo porque lo tendrás preparado en nada más y nada menos que 5 minutos, sino porque su sabor te va a enamorar. Lleva ingredientes la mar de sencillos y, como alternativa a la mayonesa, puedes preparar un aliño a base de yogur griego natural o queso batido para aumentar su contenido en proteínas. No se le puede pedir más a la ensalada de atún.

Ensalada de guisantes: adiós a la monotonía con esta original combinación de sabores
¿Quién dijo que comer nutritivo y con proteínas tiene que ser aburrido? Con esta receta te demostramos que una cosa no está reñida con la otra: puedes conseguir un resultado proteico a la par que exquisito y con una combinación de sabores la mar de sorprendente. En 15 minutos vas a poder deleitarte con un plato donde los guisantes y el huevo cocido aportan una buena ración de proteínas, mientras acompañan a otros ingredientes como las zanahorias o los tomatitos cherry. Si quieres más proteínas aún, siempre puedes preparar una salsa con yogur griego natural o queso batido en lugar del aliño de aceite de oliva, sal y toque de eneldo que te proponemos en la ensalada de guisantes.

Ensalada de bacalao: una sencilla receta que viene con trucos para una versión exprés
Como esta receta tiene entre sus ingredientes pimiento asado, para evitarte la tarea de asar pimientos y que los tengas ya a mano listos para mezclar con el resto de ingredientes, te proponemos dos opciones: hacer pimientos asados en grandes cantidades y congelarlos en porciones para cuando los necesites o, si lo prefieres, usar pimiento asado envasado de buena calidad que también da muy buen resultado. La fuente de proteína de esta elaboración la tenemos en el bacalao desalado, pero si quieres más cantidad, basta con cambiar el aliño de aceite que te proponemos por otro con el yogur griego natural o el queso batido como base. Ahora bien, ten en cuenta que aunque esta elaboración se hace en solo 10 minutos como mejor está es fresquita, así que es recomendable que la prepares con antelación y la dejes, al menos, dos horas en la nevera para tener un espectáculo de ensalada de bacalao.

Ensalada de pollo: un clásico de las ensaladas que merece cada minuto de nuestro tiempo
Esta ensalada te va a llevar 30 minutos, pero créenos que va a merecer completamente la pena. Se trata de una ensalada muy nutritiva con el pollo como fuente proteica y que es fácilmente adaptable a nuestros gustos o necesidades; por ejemplo, si necesitas más proteína puedes, por un lado, añadir huevo hervido —¡menudo plus de sabor y textura!— y, por otro lado, sustituir la vinagreta que te proponemos por un aliño con el queso batido o el yogur griego natural como base. Si no la tienes aún en tu recetario, ¿a qué esperas para tomar nota de la ensalada de pollo?

Ensalada de legumbres: una solución bien proteica muy fácil de personalizar
Las legumbres son un alimento que muchas veces nos cuesta incluir en nuestra dieta. Con esta receta, ¡se acabó el problema! De un plumazo, no solo estaremos metiendo en un único plato dos tipos de legumbres muy proteicas —alubias y garbanzos—, además de una fuente extra de proteínas —el queso mozzarella—, sino que tendremos vía libre para personalizarla al gusto añadiendo otros ingredientes como quinoa, huevo hervido o atún en conserva (¡más proteína, que no falte!). El aliño de aceite, vinagre y cebollino también se puede sustituir por una salsa de queso batido o yogur griego natural para que el aporte de proteínas sea incluso mayor. En 10 minutos y tiempo de enfriado, podrás llevarte a la boca una riquísima y nutritiva ensalada de legumbres.
















