
El lángos es una receta callejera típica de Hungría que se come a modo de pizza. Consiste en una masa frita que de forma tradicional se cubre con ajo, nata agria y queso rallado, aunque actualmente —y en parte debido a ampliar la oferta de cara al turismo— los toppings del lángos pueden variar de esta propuesta clásica a alternativas con otros ingredientes como bacon, verduras a la brasa y también coberturas con otros tipos de queso como, por ejemplo, el queso feta.
La elaboración casera del lángos es muy sencilla ya que solo tenemos que mezclar los ingredientes de la masa, dejarla levar, dividirla en porciones y freírla en aceite caliente. Quizás os llame la atención que muchas versiones del lángos se preparan añadiendo patata cocida a la masa. Este lángos de patata da como resultado una masa más tierna y con una textura diferente, aunque también es más laboriosa y difícil de manejar. La versión que proponemos en esta receta es la masa clásica del lángos, muy sencilla de manejar, aunque si alguna vez queréis probar la versión con patata, para las cantidades indicadas a continuación solo tendríais que añadir 75 g de patata cocida, templada y aplastada a los ingredientes secos e ir añadiendo la leche poco a poco a medida que la masa la pida, hasta obtener una masa manejable.
Una vez frita la masa, solo tenemos que cubrirla con aceite de ajo, nata agria y queso rallado. Este es el acompañamiento tradicional para disfrutar de una auténtica experiencia húngara, aunque también podemos cubrir el lángos con otros ingredientes al gusto. ¡Las posibilidades son ilimitadas!

Información de la receta
- Tiempo de preparación: 20 minutos
- Tiempo de cocinado: 15 minutos
- Tiempo total: 35 minutos (más los tiempos de levado)
- Raciones: 4
- Categoría: panes
- Tipo de cocina: húngara
- Calorías por ración (kcal): 475
Ingredientes del lángos
Para la masa clásica del lángos:
- 250 g de harina de trigo
- 3 g de sal
- 5 g de azúcar
- 3 g de levadura seca de panadería (o 9 g de levadura fresca)
- 160 g de leche templada
Para la fritura y la cobertura:
- Aceite para freír
- 1 diente de ajo
- 1 cucharada de aceite de oliva virgen extra
- 100 g de nata agria
- 100 g de queso rallado

Cómo hacer lángos
En primer lugar, mezclamos en un bol 250 g de harina de trigo, 3 g de sal, 5 g de azúcar y 3 g de levadura seca de panadería.

Añadimos al bol con los ingredientes secos 160 g de leche templada. En caso de optar por usar levadura fresca de panadería, este sería el momento de añadirla a la masa, sobre la leche —que debe estar templada y no caliente— para que se deshaga con facilidad.

Amasamos a mano —o con una amasadora a velocidad media durante unos 8 minutos— hasta que la masa esté lisa. Formamos una bola, la tapamos con un trapo de algodón y la dejamos levar 1 hora o hasta que casi duplique su tamaño. En ese momento, hundimos la masa para sacar el aire y la dividimos en 4 porciones iguales sobre la encimera enharinada.

Boleamos cada una de las porciones de masa y las estiramos con las manos o con la ayuda del rodillo hasta obtener 4 discos de masa de unos 15 cm de diámetro.

Calentamos una sartén con abundante aceite para freír hasta que esté bien caliente sin llegar a humear —unos 175 ºC— y freímos cada uno de los discos de masa hasta que estén dorados, más o menos, unos 2 minutos por lado. Una vez fritos, dejamos los lángos sobre papel de cocina para eliminar el exceso de aceite.

Preparamos una mezcla con 1 diente de ajo prensado y 1 cucharada de aceite de oliva virgen extra. Pintamos los 4 lángos con esta mezcla.

Ahora repartimos 100 g de nata agria entre los 4 lángos y sobre esta, 100 g de queso rallado también repartido entre las 4 raciones.

Servimos estos deliciosos lángos húngaros inmediatamente para disfrutarlos recién hechos.

Resumen fácil de preparación
- Mezclamos la harina de trigo con la sal, el azúcar y la levadura seca de panadería
- Agregamos la leche templada
- Amasamos hasta conseguir una masa lisa, la dejamos levar hasta que duplique su volumen, la desgasificamos y la dividimos en 4 porciones y las boleamos
- Aplanamos cada porción de masa
- Las freímos en aceite caliente
- Pintamos el lángos con una mezcla de ajo y aceite
- Los cubrimos con nata agria y queso rallado
- Servimos el lángos recién hecho

















