
Cuando tenemos frente a nosotros un trozo de bizcocho, lo que esperamos encontrar una vez le hinquemos el diente es una textura tierna, húmeda y jugosa que se deshaga al mínimo contacto. A partir de ese momento, cada bocado es puro deleite y deseamos que la experiencia no termine nunca.
Ah, pero si lo que descubrimos es un bizcocho seco y compacto, la historia cambia por completo. ¡La pesadilla de cualquier repostero! Por suerte, este gremio cuenta con un truco para conseguir bizcochos que de tan esponjosos parecen nubes. El secreto para obtener este resultado es usar buttermilk, también conocido como suero de mantequilla, un ingrediente que se puede hacer en casa en 10 minutos y para el que solo vas a necesitar leche y zumo de limón. Fácil, ¿verdad?
Y te preguntarás, ¿cómo consigue el suero de mantequilladotar de jugosidad al bizcocho? La respuesta está en su acidez, capaz de debilitar la red de gluten que forma la harina de trigo; es así como se consigue una miga extraordinariamente tierna, ligera y aireada que se derrite en la boca. Además, este ingrediente, al ser más espeso que la leche, aporta una textura rica que retiene mejor la humedad del bizcocho, haciendo que este no se seque y permanezca esponjoso más tiempo. ¡Todo son ventajas!

Cómo usar el suero de mantequilla para conseguir unos bizcochos increíblemente esponjosos
En cuanto a su uso en la receta de cualquier bizcocho, el buttermilk puede sustituir la leche, el yogur o la nata líquida en una proporción 1:1. Es decir, si en las instrucciones de una receta nos pide usar un yogur de 125 gramos, podemos reemplazar este ingrediente por la misma cantidad de suero de mantequilla. Si quieres añadirle un extra de jugosidad al bizcocho, te recomendamos añadir una pizca de bicarbonato sódico a la masa en caso de no llevarlo la receta, ya que este ingrediente reaccionará con la acidez del buttermilk y lo volverá todavía más tierno y esponjoso.
Di adiós a los bizcochos secos y desagradables al paladar añadiendo a cada receta un ingrediente tan increíble como fácil de hacer, el buttermilk o suero de mantequilla.















