
Cuando llega nuestro cumpleaños, esperamos impacientes a que se apaguen las luces, empiece a sonar un cumpleaños feliz desentonado y se plante frente a nosotros una tarta con las velas encendidas. Es momento de cerrar los ojos, pedir un deseo mentalmente y... ¡soplar! Esta costumbre es un ritual que repetimos año tras año, pero ¿sabes cuál es su origen? A continuación, te revelamos de dónde proviene, te descubrimos cómo se celebra el cumpleaños en otros países y culturas y, además, te presentamos recetas de tartas de cumpleaños ideales para la ocasión.
Una tradición que nace de una mezcla de culturas
Según algunos estudiosos, la costumbre de soplar las velas en los cumpleaños podría provenir de la Antigua Grecia y, en específico, de los rituales en torno a Artemisa, diosa de la caza, la naturaleza salvaje y la castidad. Sus devotos le ofrecían pasteles redondos —amphiphon— rodeados de pequeñas antorchas encendidas, donde el fuego actuaba como una forma de conectar con lo divino y el humo, según interpretaciones modernas, funcionaba como un canal para transportar sus oraciones y deseos a los dioses. En aquel momento se trataba de un ritual a una deidad, pero hay quienes lo consideran la «semilla» de lo que hoy día conocemos como la costumbre de soplar velas en los cumpleaños.
Otro origen posible de esta costumbre es el Kinderfest, una fiesta alemana que rendía homenaje al niño en el día de su cumpleaños. Se trata de una tradición de la Alemania del siglo XVIII en la que se le presentaba al homenajeado un dulce con una vela por cada año de vida, más una vela extra llamada «luz de la vida» como símbolo de esperanza en los años venideros; estas velas se dejaban encendidas durante todo el día. Esta práctica llegó a Suiza, donde en 1881, según fuentes documentales, ya se había asentado como ritual; allí el niño protagonista soplaba las velas antes de comer la tarta en lugar de dejar que se consumieran. Fue en el siglo XIX, con la llegada de inmigrantes alemanes a Estados Unidos, cuando el Kinderfest se propagó por el país. En los primeros veinte años del siglo XX, la tradición ya estaba completamente establecida y, debido a la venta en masa de velas para cumpleaños, la difusión de la costumbre a través de los medios de comunicación y la cultura de consumo estadounidense tras la Segunda Guerra Mundial, soplar velas en los cumpleaños se volvió un fenómeno global.

Otras formas de cumplir años alrededor del mundo
No obstante, la mencionada no es la única forma de celebrar que se cumplen años. Y es que, dependiendo del país, las costumbres cumpleañeras varían. A continuación te desvelamos las interesantes tradiciones de otras culturas en torno a esta celebración.
Los fideos de la longevidad en China
En China, en los cumpleaños tradicionalmente se comen fideos. Para ellos, los fideos son un símbolo de longevidad y, por ello, comerlos ese día simboliza el deseo de una larga vida para el homenajeado. Eso sí, es fundamental que el fideo se coma entero, pues al cortarlo se correría el riesgo de acortar la esperanza de vida.
El Tet vietnamita en el que todos cumplen años
¿Sabías que en Vietnam el cumpleaños no es una celebración individual? Allí se rigen por el calendario lunisolar, por lo que el inicio de su Año Nuevo no encaja con el nuestro; es al comienzo de este cuando todos los vietnamitas se suman un año de vida, ya que la edad se calcula teniendo en cuenta únicamente el año en que naciste. Además de esta particularidad, en Vietnam los meses de gestación también cuentan en el cálculo, por lo que se considera que un recién nacido ya tiene un año.
El baño de harina jamaicano
Para celebrar el cumpleaños de un ser querido, en Jamaica al cumpleañero se le lanza harina a modo de broma y como signo de afecto y comunidad. Esta práctica, conocida como flouring, se lleva a cabo cuando el homenajeado menos lo espera, sorprendiéndolo con el ataque en el colegio, el trabajo, al salir de casa... Hay quienes, además de harina, lanzan agua y huevos para hacer que el mejunje se adhiera a pelo, ropa y piel y la escena se torne mucho más divertida (para los demás, ¡claro!).
¿Quién recibirá el primer trozo de pastel en Brasil?
En Brasil, el cumpleañero entrega el primer trozo de pastel a la persona que más quiere, ya sea esta su madre, su padre, su hermano o hermana, otro familiar o incluso un amigo. Se trata de una gran muestra de cariño y un momento muy tierno y especial.
La piñata mexicana
La costumbre más popular en torno al cumpleaños en México es hacer que quien cumple años golpee una piñata hasta romperla, cayendo así lo que lleva en su interior (dulces, juguetes, chocolates, golosinas...); el resto de invitados también se turnan para golpearla. Esta tradición tiene uno de sus orígenes en la etapa prehispánica, cuando los aztecas celebraban el nacimiento de uno de sus dioses rompiendo vasijas de barro decoradas y repletas de ofrendas. Más adelante, con la llegada de los españoles, la evangelización le otorgó otro sentido religioso, haciéndose las piñatas con figuras de estrellas de siete picos en representación de los pecados capitales. A día de hoy, las piñatas no cargan con este simbolismo y se hacen de muchas formas y con distintos materiales.
Nuestro conocido tirón de orejas
En España, lo tradicional en los cumpleaños es tirar de la oreja al cumpleañero tantas veces como años cumple, con algún que otro tirón más de regalo. Pero ¿sabes de dónde viene esta costumbre? Entre las muchas teorías sobre su procedencia, una de las más extendidas es que viene de la Antigua Grecia, donde se creía que las orejas denotaban sabiduría e inteligencia y, al estirarlas, se estimulaba el crecimiento y la madurez de quien cumplía años. Curioso, ¿verdad?
La tarta de cumpleaños perfecta
Seguro que, de tanto hablar de cumpleaños, te han entrado ganas de ir a uno, especialmente porque es la excusa perfecta para hincharse a tarta. ¡Qué rica! Si eres un cocinitas y te encanta sorprender, no hay mejor manera de hacerlo que llevar a la fiesta una tarta de cumpleaños casera como la tarta de cumpleaños con bizcocho y trufa, contundente a la par que jugosa y llena de sabor, la tarta fondant de cumpleaños, vistosísima y una delicia para el paladar, o la tarta de cumpleaños de chocolate y vainilla, un clásico con una irresistible combinación de sabores.















