Pimientos de Padrón: por qué unos pican y otros no, y el truco para diferenciarlos

Pimientos de Padrón
Pablo Rodríguez
Seguro que alguna vez te has preguntado por qué unos pimientos de Padrón pican, mientras que otros no. A continuación te desvelamos la razón detrás del picor y cómo puedes distinguir unos de otros.
Por Yolanda Galiana Actualizado: 07 agosto 2026

Los pimientos de Padrón no necesitan de presentación, su fama les precede. Esta variedad de pimiento es originaria del convento de San Antonio de Herbón, en la parroquia de Padrón (La Coruña), y tal es su importancia que tienen Denominación de Origen Protegida bajo el nombre Pemento de Herbón. Pero vayamos a lo importante, a lo que los diferencia del resto: su sabor, que puede ser picante o dulce, de ahí el dicho «los pimientos de Padrón, unos pican y otros no».

Ahora bien, ¿a qué se debe su picor o falta de él? La sustancia que hace que piquen es la capsaicina, que se encuentra en unas pequeñas vesículas en el interior del fruto. Se trata de un compuesto defensivo que genera la planta del pimiento en respuesta a factores estresantes como la falta de agua o exceso de calor; esto explica que, durante su temporada —de mayo a octubre—, sean más picantes en los meses de verano, especialmente hacia el mes de agosto.

Pimientos de Padrón fritos@elcocinerocasero

Claves para diferenciar los pimientos de Padrón que pican de los que no

Aunque la gracia de tomar pimientos de Padrón está en llevarte la sorpresa, con la consiguiente maldición si has tenido la mala suerte de dar con uno picante, para los menos aventureros hay algunos aspectos que se pueden observar para diferenciar los picantes de los dulces. Uno de ellos es la forma: si son alargados, puntiagudos y retorcidos, se dice que tienen mayor probabilidad de picar, mientras que si son redondeados, cortos y rectos suelen ser más suaves. Otro truco es fijarse en la textura y el color: los picantes presentan un color verde mate y una piel más rugosa; en cambio, los dulces acostumbran a ser brillantes y lisos. Por último, el tamaño; existe la creencia popular de que, cuanto mayor es el tamaño, más probable es que piquen.

No obstante, estas orientaciones son solo eso, orientaciones, y no es una ciencia exacta. El único modo de descubrir si pican o no es probándolos. Si no te atreves a lanzarte a la piscina de golpe siempre puedes morder solo la punta del pimiento, donde suele picar menos, antes de meterlo entero en la boca. A partir de ese momento... ¡que la suerte te acompañe!