
La cheesecake es un postre clásico que siempre triunfa en las mesas, aunque en esta ocasión, vamos a versionarla con limón para conseguir lo mejor de dos mundos. Esta receta, a diferencia de la tarta de limón, no necesita horno y queda deliciosa, ya que la cremosidad del queso crema compensa perfectamente la acidez del limón dando como resultado un bocado suave y a la vez muy refrescante.
La clave del éxito de esta cheesecake de limón está en que todo el sabor de esta fruta lo vamos a conseguir con limón natural, sin utilizar saborizantes ni gelatinas de sabores, por eso el resultado va a ser tan auténtico y sabroso. Además, gracias a la mezcla de la acidez del limón con los lácteos de esta receta, esta tarta va a cuajar sin necesidad de utilizar ningún tipo de gelatina. En nuestro caso, hemos optado por usar un molde pequeño, de 15 cm de diámetro, pero alto, aunque si tenéis el típico molde de 18-20 cm, os va a valer perfectamente para esta tarta. La única diferencia es que os quedará más bajita.
A continuación, vamos a explicar cómo hacer la auténtica cheesecake de limón de forma muy sencilla utilizando ingredientes muy comunes y fáciles de conseguir. Para conseguir un contraste de sabores y texturas delicioso, la hemos acompañado con una base de galletas, aunque si preferís un postre más ligero de textura, podéis omitir esta parte. ¡Vamos con la receta!

Información de la receta
- Tiempo de preparación: 30 minutos
- Tiempo total: 30 minutos (más el tiempo de reposo en la nevera)
- Raciones: 8
- Categoría: postres
- Tipo de cocina: internacional
- Calorías por ración (kcal): 385
Ingredientes de la cheesecake de limón
Para la base de galleta:
- 80 g de galletas
- 50 g de mantequilla sin sal
Para la cheesecake de limón:
- 2 limones (y unas rodajas más para decorar)
- 300 g de nata para montar (y un poco más para decorar)
- 250 g de queso crema
- 100 g de azúcar
Utensilios necesarios
- Molde desmontable de unos 15 cm de diámetro (o uno más grande para una tarta más baja)

Cómo hacer la cheesecake de limón
En primer lugar, vamos a preparar la base de galletas. Para ello, picamos 80 g de galletas y fundimos en el microondas (a intervalos de unos pocos segundos) 50 g de mantequilla sin sal.

Mezclamos las galletas picadas con la mantequilla fundida hasta conseguir una mezcla homogénea.

Forramos la base de un molde desmontable de unos 15 cm de diámetro con papel de hornear, y lo engrasamos con mantequilla.

Cubrimos la base y parte de las paredes del molde con la mezcla de galletas y mantequilla. Reservamos el molde en la nevera.

Rallamos 2 limones, previamente lavados y secados, y los exprimimos para obtener su zumo. Reservamos la ralladura y el jugo de limón por separado.

Montamos 300 g de nata a velocidad media hasta que haga picos blandos, aproximadamente durante unos 3-4 minutos.

Cuando esté montada, añadimos 250 g de queso crema (previamente batido o ablandado para integrarlo con facilidad), 100 g de azúcar y el zumo y la ralladura de limón. Mezclamos estos ingredientes con movimientos envolventes hasta que estén integrados y la mezcla haya espesado.

Rellenamos el molde que habíamos reservado en la nevera con esta mezcla. Una vez relleno, lo golpeamos suavemente sobre la encimera para asegurarnos de que no queda ninguna burbuja de aire grande.

Alisamos la superficie de la tarta y la llevamos a la nevera durante un mínimo de 6 horas, aunque es preferible dejarla de un día para otro. Pasado este tiempo, la desmoldamos y decoramos al gusto. En nuestro caso, hemos optado por decorarla con nata montada y rodajas de limón. Conservamos esta tarta en frío hasta justo el momento de servirla.

Resumen fácil de preparación
- Picamos las galletas y fundimos la mantequilla para la base
- Mezclamos bien las galletas con la mantequilla
- Forramos y engrasamos la base de un molde
- Repartimos la mezcla de galletas en la base y paredes
- Rallamos y exprimimos los limones
- Montamos la nata
- Incorporamos el queso crema, el azúcar, el zumo y la ralladura de los limones y removemos hasta integrar
- Rellenamos el molde reservado con esta mezcla
- Alisamos la superficie y dejamos enfriar la cheesecake de limón en la nevera para servirla bien fresquita




















