
Esta receta de mermelada de higos casera es la solución ideal para aprovechar al máximo esta fruta, especialmente cuando nos juntamos con una gran cantidad, como suele pasar cuando estamos en plena temporada de higos.
A continuación, vamos a explicar la receta básica y tradicional, aunque se puede personalizar fácilmente para darle un toque diferente y muy original añadiendo alguna especia. Cocer los higos con una ramita de canela, por ejemplo, le va fenomenal o también con una vaina de vainilla si queréis potenciar su característico sabor dulce. Por el contrario, si queréis aligerar un poco su gusto y hacerla menos empalagosa, el jengibre es la solución perfecta. En este caso, y para las cantidades de esta receta, con añadir una cucharadita de jengibre fresco rallado a la olla con los higos conseguiríamos un resultado muy equilibrado.
Uno de los aspectos más llamativos de las mermeladas caseras es la elevada cantidad de azúcar que tienen, necesaria poder conservar la mermelada de forma adecuada durante largos periodos de tiempo, que era la finalidad tradicional de las mermeladas caseras. Sin embargo, como hoy en día tenemos otras técnicas de conservación sin tener que recurrir a las conservas caseras, podemos reducir el contenido de azúcar al gusto y sencillamente guardarla en bolsas en el congelador. De esta forma, además, nos ahorraremos el embotado de la mermelada y los riesgos que conlleva la posible mala realización de esta práctica tradicional.
Por último, un pequeño apunte sobre la textura. En esta ocasión, hemos dejado la mermelada con trocitos ya que nos encanta que se note bien la fruta, aunque si lo preferís, se le puede dar un toque de batidora al final para que la mermelada quede más fina. Para conservarla, recomendamos guardarla en la nevera si se va a consumir en unos pocos días y para conservarla más tiempo, lo más práctico, fácil y rápido es meterla en bolsas pequeñas de congelación y sacarlas a la nevera según necesidades. ¡Vamos con la receta!

Información de la receta
- Tiempo de preparación: 5 minutos
- Tiempo de cocinado: 30 minutos
- Tiempo total: 35 minutos (más unas 2 horas de reposo)
- Raciones: 15, 300 g
- Categoría: postres
- Tipo de cocina: internacional
- Calorías por ración (kcal): 64
Ingredientes de la mermelada de higos
- 250 g de higos maduros
- 200 g de azúcar
- 1 cucharada de zumo de limón

Cómo hacer la mermelada de higos
Seleccionamos 250 g de higos frescos que estén bien maduros. Lo primero que haremos con ellos será darles un buen enjuague y después les retiramos el pedúnculo o el rabito. Por último, cortamos cada higo en cuartos.

Una vez tenemos los higos listos, los metemos en una olla y los mezclamos con unos 200 g de azúcar y 1 cucharada de zumo de limón. El limón va a ayudar a que el azúcar no cristalice además de tener una acción antioxidante en la preparación final. Dejamos que los higos maceren un par de horas como mínimo para que suelten bien sus jugos.

Ahora llevamos la olla al fuego y empezamos a calentar los higos macerados a fuego medio-bajo para que se caliente poco a poco y no se nos quemen. Además, por otro lado, vamos a preparar un plato metiéndolo en el congelador para usarlo al final y comprobar si la mermelada cogió ya el punto.

Después de unos 10 minutos, cuando la mezcla rompa a hervir, vamos retirando la espuma que se vaya formando hacia los lados, ya que si la dejamos, estropea el aspecto final de la mermelada y acorta el tiempo de conservación de la mermelada.

Continuamos la cocción removiendo con frecuencia con una cuchara de madera. Contamos unos 20 minutos de cocción desde que rompió a hervir, tiempo suficiente para que el azúcar se transforme en el almíbar que conservará la fruta. Con un termómetro de cocina, podemos medir la temperatura de la mermelada y si está a 105 ºC es que ya está. Si no, podemos usar el método del plato que explicamos a continuación.

Para comprobar el punto de la mermelada, sacamos el plato que metimos antes en el congelador y ponemos en él un poco de mermelada. Dejamos que esta última se enfríe y luego le dibujamos un surco. Si la mermelada se queda fijada y el surco no se cierra, es que ya tenemos la consistencia necesaria. En caso contrario, limpiamos el plato, lo volvemos a meter en el congelador, continuamos la cocción unos 5 minutos más y repetimos el test.

Una vez tengamos la mermelada lista, podemos dejarla tal cual o podemos triturarla con la batidora de mano para darle una consistencia más lisa. No es necesario que quede muy triturada para que no pierda textura de mermelada. Acto seguido, transferimos la mermelada a un bote y ya solo nos queda esperar a que se enfríe antes de degustar.

Resumen fácil de preparación
- Lavamos los higos maduros y los cortamos a cuartos
- Los mezclamos con el azúcar y el zumo de limón y dejamos reposar esta mezcla 2 horas
- Calentamos la mezcla a fuego medio-bajo
- Cuando hierva, vamos retirando la espuma que se va generando
- Cocemos la mezcla de higos y azúcar durante unos 20 minutos desde el hervor
- Comprobamos el punto de la mermelada
- Opcionalmente trituramos la mermelada de higos, la guardamos en un bote hermético bien limpio y dejamos que se enfríe totalmente antes de conservarla en la nevera





















