
Los colines o picos de pan son un aperitivo estupendo para tener siempre hecho en casa ya que se conservan perfectamente en un recipiente hermético y son ideales para acompañar a sopas, tapas y salsas.
Para hacer los colines en casa solo necesitamos harina de trigo común, sal, aceite de oliva y levadura. Esta es una receta muy fácil de hacer, aunque resulta entretenido darles forma, especialmente si queréis hacer una gran cantidad, así que se trata de una elaboración ideal para preparar con niños, ya que la masa es fácil de manejar y cuanto más rústicos queden, más auténticos se verán.
En el siguiente paso a paso vamos a preparar los colines en sus tres formatos más habituales: cortos, en forma de lazo y largos o palitos de pan, aunque en casa podéis prepararlos solo con la forma que más os guste. La manera más sencilla de formarlos es haciendo un rectángulo con la masa y cortándola en tiras para terminar de darles forma con las manos antes de su horneado. Tras su paso por el horno y una vez fríos, se conservan perfectamente en un recipiente hermético.
Estos colines caseros son ideales como acompañamiento en una bandeja de entremeses o tabla de embutidos, con cremas o salsas para untar o como guarnición de una ensaladilla rusa.

Información de la receta
- Tiempo de preparación: 20 minutos
- Tiempo de cocinado: 15 minutos
- Tiempo total: 35 minutos (más tiempo de levado y enfriado)
- Raciones: 5 (saldrán entre 30 y 40 colines, según el tamaño)
- Categoría: panes
- Tipo de cocina: española
- Calorías por ración (kcal): 220
Ingredientes de los colines caseros
- 250 g de harina de trigo
- 4 g de sal
- 5 g de levadura seca de panadería
- 2 cucharadas de aceite de oliva
- 100 ml de agua templada

Cómo hacer colines caseros
Para hacer la masa de los colines caseros, en primer lugar mezclamos en un bol 250 g de harina de trigo con 4 g de sal y 5 g de levadura seca de panadería.

Añadimos 2 cucharadas de aceite de oliva y 100 ml de agua templada.

Amasamos a mano o bien con la amasadora a velocidad media durante 8 minutos. Si amasáis a mano, en 10-12 minutos la masa estará lisa y elástica. Formamos una bola, tapamos con un trapo y la dejamos levar durante 1 hora en un sitio sin corrientes de aire.

Pasada la hora de levado, la masa habrá duplicado su tamaño.

Hundimos la masa para sacar el aire y formamos un rectángulo de masa de 25 x 30 cm. Cortamos tiras de 1 cm de ancho y, a continuación, las cortamos del largo que prefiramos para nuestros colines. En nuestro caso, y para que veáis sus formas más comunes, hemos dividido algunas tiras de masa en porciones pequeñas para los colines cortos —dejando los extremos de estos más finos— y para hacer colines largos, tipo palitos de pan y lazos de pan, hemos dejado algunas tiras de masa más largas, con unos 12 cm de longitud.

Vamos terminando de dar forma a los colines y, una vez formados, los disponemos en una bandeja de horno (o dos bandejas, según el tamaño del horno). Mientras tanto, precalentamos el horno a 200 ºC.

Horneamos los colines caseros durante 15-20 minutos a 200 ºC hasta que estén ligeramente dorados y crujientes.

Los retiramos del horno, los dejamos enfriar encima de una rejilla y una vez fríos, ya los podremos utilizar para acompañar nuestras recetas favoritas.

Resumen fácil de preparación
- Mezclamos la harina, la sal y la levadura
- Agregamos el aceite y el agua
- Amasamos, formamos una bola con la masa y la dejamos levar 1 hora
- La masa estará lista cuando haya duplicado su volumen
- Sacamos el aire de la masa y la cortamos en tiras largas o cortas según preferencias
- Formamos los colines caseros y los disponemos en una bandeja de horno
- Los horneamos a 200 ºC durante 15-20 minutos
- Los dejamos enfriar y los usamos a conveniencia

















