
La schiacciata es un pan plano de origen toscano similar a la focaccia. Sus raíces son de origen campesino. Nació como un pan humilde elaborado en casa con ingredientes básicos, harina, agua, levadura, aceite y sal y fue el pan diario de los agricultores toscanos durante siglos, ya que era fácil de llevar al campo y gracias a su capa de aceite, se conservaba en perfecto estado durante varios días.

La versión más común de este sabroso pan es la schiacciata salata, que es la que vamos a preparar en esta receta y que se elabora añadiendo sal en escamas en la superficie. Esta propuesta resulta ideal para acompañar comidas o rellenarla.
La versión rellena se elabora con esta misma receta, aunque al final se corta en porciones al gusto y se rellena tradicionalmente de mortadela, burrata y pistachos. Otra versión muy popular, aunque dulce, es la schiacciata all’uva a la que se le añaden uvas y azúcar por la superficie y se consume generalmente en otoño, para aprovechar la temporada de esta fruta.
Sea cual sea la opción que elijáis, os invitamos a seguir esta receta y preparar este delicioso pan italiano ya que es muy sencillo y el resultado es delicioso.

Información de la receta
- Tiempo de preparación: 10 minutos
- Tiempo de cocinado: 20 minutos
- Tiempo total: 30 minutos (más el tiempo de levado)
- Raciones: 10
- Categoría: panes
- Tipo de cocina: italiana
- Calorías por ración (kcal): 230
Ingredientes de la schiacciata
- 400 ml de agua tibia
- 25 g de levadura fresca (o 8 g de levadura seca)
- 590 g de harina de fuerza
- 9 g de sal
- 20 g de aceite de oliva (y un poco más para engrasar)
- Sal en escamas al gusto

Cómo hacer schiacciata
Comenzamos mezclando 400 ml de agua tibia con 25 gramos de levadura fresca. Diluimos por completo la levadura en el agua y dejamos reposar 5 minutos.

A continuación, ponemos en un bol 590 gramos de harina de fuerza, 9 gramos de sal, 20 gramos de aceite de oliva y la levadura diluida en el agua. Amasamos durante unos 10-15 minutos a mano o con la amasadora hasta que tengamos una masa lisa y elástica.

Hacemos una bola con la masa y la pasamos a un bol engrasado para dejarla reposar. Cubrimos el bol con un paño de algodón bien limpio y dejamos levar la masa durante 2 horas.

Engrasamos generosamente con aceite de oliva una bandeja para horno y ponemos la masa con cuidado. Nos engrasamos también los dedos con el aceite de oliva y extendemos la masa ligeramente con ayuda de los dedos, sin aplastarla demasiado para no quitar el aire que tiene. Cubrimos con film transparente y dejamos reposar de nuevo durante 30-45 minutos, hasta que veamos que la masa ha crecido un poco.

Precalentamos el horno a 220 ºC con calor arriba y abajo. Extendemos de nuevo la masa con ayuda de los dedos, presionando con cuidado para crear unos hoyuelos en toda su superficie y dejándola aproximadamente con un grosor de 1 cm. A continuación la aliñamos rociándola con un generoso chorro de aceite de oliva por encima que, opcionalmente, podemos emulsionar con un poco de agua. Esto hará que la corteza superior se fría aportando su sabor característico.

Horneamos la schiacciata en el horno precalentado durante 20-25 minutos a 220 ºC, hasta que esté bien dorada. Pasado este tiempo, la retiramos del horno, la engrasamos ligeramente y espolvoreamos sal en escamas al gusto por toda su superficie. La dejamos templar 5 minutos en la bandeja.

La pasamos a una rejilla y la dejamos enfriar por completo antes de consumir.

Resumen fácil de preparación
- Mezclamos el agua con la levadura y dejamos reposar 5 minutos
- Mezclamos la harina, la sal, el aceite de oliva y la levadura diluida en el agua y amasamos durante 10-15 minutos
- Engrasamos un bol, ponemos la masa y dejamos levar durante 2 horas
- Engrasamos una bandeja de horno, vertemos la masa, la extendemos ligeramente, la cubrimos con film y la dejamos reposar 30-45 minutos
- Extendemos la masa hasta un grosor de 1 cm creando hoyuelos con los dedos, la aliñamos con aceite de oliva y precalentamos el horno
- Llevamos la schiacciata al horno durante 20-25 minutos, añadimos sal en escamas y la dejamos templar
- Dejamos la schiacciata en una rejilla para que se enfríe antes de servir

















