
Hacer una masa de pizza totalmente casera es bastante sencillo, ya que no es necesario ningún utensilio especial ni equipo ni amasadora y, siguiendo los pasos de esta receta, el resultado es realmente bueno. ¡Esta receta marcará un antes y un después en vuestras pizzas caseras!
Para hacer esta masa casera, hemos utilizado la harina de fuerza típica que se vende en cualquier supermercado. Además, hemos usado la levadura fresca típica que se vende refrigerada y en cubos, ya que es más fácil de dosificar, aunque si preferís usar levadura seca —de panadería, no vale Royal—, necesitaríais solo 3 gramos. La masa obtenida con esta receta tiene una hidratación típica del 60 % que hace que sea muy fácil de manejar, incluso para principiantes, y que durante el horneado quede crujiente y deliciosa.
Una vez preparada esta masa, se puede usar directamente para hacer pizza italiana o bien, guardarla en la nevera para usarla más tarde. Incluso la podemos congelar y usarla otro día. En caso de congelarla, solo habría que sacarla a la nevera la noche anterior para que se descongele poco a poco y usarla con normalidad. Os dejamos con la receta y, si necesitáis ideas para hacer vuestras pizzas caseras, os recomendamos visitar nuestras recetas de pizzas, ¡están todas deliciosas!

Información de la receta
- Tiempo de preparación: 40 minutos
- Tiempo total: 40 minutos (más 2 horas de fermentación)
- Raciones: 2 masas (para 2 pizzas de 25 cm de diámetro)
- Categoría: masas
- Tipo de cocina: italiana
- Calorías por ración (kcal): 523 (solo la masa)
Ingredientes de la masa de pizza
- 150 ml de agua
- 8 g de levadura fresca
- 250 g de harina de fuerza
- 5 g de sal
- 1 cucharadita de aceite de oliva virgen extra

Cómo hacer la masa de pizza casera
En primer lugar, vamos a disolver la levadura en el agua. Para ello, ponemos en un bol 150 ml de agua y diluimos en ella 8 g de levadura fresca. La dejamos reposar un par de minutos.

En otro bol aparte, bien amplio, ponemos 250 g de harina de fuerza y le añadimos el agua con la levadura.

Mezclamos estos ingredientes primero con una cuchara.

Cuando el líquido ya se haya integrado, podremos comenzar a amasar la mezcla con las manos.

Llevamos la masa a una superficie enharinada y le añadimos 5 g de sal. Trabajamos la masa con las manos durante 2 minutos hasta que la sal se haya integrado totalmente.

Ahora vamos a añadir 1 cucharadita de aceite de oliva virgen extra. Esto aportará sabor y elasticidad a la masa.

Ahora vamos a hacer amasados y reposos para conseguir una masa muy elástica. Para ello, amasamos la masa plegándola sobre sí misma durante unos 2 minutos y la dejamos reposar 10 minutos. Repetimos esto 3 veces.

A continuación, llevamos la masa a un bol engrasado con aceite, cubrimos el bol con un paño de algodón bien limpio y dejamos levar la masa durante unas 2 horas en una zona cálida y sin corrientes de aire, hasta que doble su volumen.

Transcurrido el tiempo de reposo, comprobamos si la masa está lista. Para ello, presionamos con un dedo enharinado la masa; si el dibujo de la huella que hemos hecho desaparece poco a poco, quiere decir que la masa está lista. En cambio, si la masa recupera su forma rápidamente borrando la huella del dedo, significará que le falta fermentación y habría que dejarla reposar más tiempo. Por el contrario, si la huella del dedo no se recupera y permanece hundida, significará que la masa está sobrefermentada. En este caso, habría que usarla inmediatamente.

Una vez hayamos comprobado que la masa está lista, la volcamos sobre una superficie enharinada y la dividimos en dos. Formamos 2 bolas de masa, espolvoreamos harina sobre ellas y ya las tenemos listas para su uso.

Para hacer una pizza con esta masa solo habría que estirar cada bola de masa desde el centro hacia fuera hasta formar un círculo de unos 25 cm de diámetro en una superficie enharinada con harina de trigo o semolina. Es mejor hacerlo con las manos para poder dejar el borde grueso, que quedará crujiente durante el horneado, como las auténticas pizzas italianas. Cubrimos la masa con nuestros ingredientes favoritos, la horneamos a 250 ºC unos 10 minutos sobre una superficie muy caliente (puede ser con la bandeja del horno pegada en la parte inferior) y, ¡listo!

Resumen fácil de preparación
- Disolvemos la levadura en el agua
- Juntamos esta mezcla con la harina de trigo en un bol
- Mezclamos hasta que se absorba el agua
- Amasamos la masa de pizza primero dentro del bol
- Llevamos la masa a una superficie enharinada y añadimos la sal
- Añadimos el aceite de oliva
- Hacemos tres amasados con pliegues y reposo posterior
- Dejamos fermentar la masa unas 2 horas
- Comprobamos que la masa está lista
- Dividimos la masa en dos porciones
- Estiramos la masa casera de pizza, la cubrimos con nuestros ingredientes favoritos y la horneamos





















