
Las magdalenas de chocolate son un clásico de la repostería casera más tradicional. Son muy fáciles de hacer y, acompañadas de un vaso de leche, se convierten en uno de esos placeres sencillos con los que darse un delicioso capricho dulce.
A continuación, vamos a explicar cómo preparar la receta básica de las magdalenas de chocolate con cacao en la masa, muy esponjosas y con un copete perfecto. Si os gustan más chocolateadas, podéis añadir un puñado de pepitas de chocolate a la masa, justo antes de rellenar las cápsulas de papel, o incluso colocar algunas pepitas en la superficie antes de su horneado. Si preferís hacerlas rellenas, entonces os aconsejamos seguir nuestra receta de magdalenas rellenas de chocolate con un irresistible interior fundente.
¡No os perdáis la sección de trucos y consejos al final de esta receta!

Información de la receta
- Tiempo de preparación: 20 minutos
- Tiempo de cocinado: 20 minutos
- Tiempo total: 40 minutos (más el tiempo de reposo y enfriado)
- Raciones: 6 magdalenas
- Categoría: repostería
- Tipo de cocina: española
- Calorías por ración (kcal): 302
Ingredientes de las magdalenas de chocolate
- 100 g de harina de trigo
- 30 g de cacao en polvo sin azúcar
- 1 cucharadita de levadura química (medio sobre)
- 1 pizca de sal
- 2 huevos M
- 115 g de azúcar
- 100 ml de aceite de oliva

Cómo hacer las magdalenas de chocolate
Mezclamos bien en un cuenco 100 g de harina de trigo con 30 g de cacao en polvo sin azúcar, 1 cucharadita de levadura química y 1 pizca de sal. Reservamos.

Batimos 2 huevos M en un cuenco amplio con 115 g de azúcar durante 3 minutos, hasta obtener una mezcla blanquecina.

Vertemos poco a poco 100 ml de aceite de oliva mientras seguimos batiendo.

Incorporamos la mezcla de harina y cacao que habíamos preparado en el primer paso y batimos lo justo para que quede una mezcla homogénea. Dejamos la masa en la nevera para que se enfríe durante al menos 1 hora.

Antes de sacar la masa de la nevera, precalentamos el horno a 200 ºC y colocamos 6 cápsulas de papel para magdalenas en las cavidades de un molde metálico. Repartimos la masa de las magdalenas entre las 6 cápsulas de papel hasta llenar unas tres cuartas partes de su capacidad.

Bajamos la temperatura del horno a 160 ºC y horneamos las magdalenas de chocolate con calor arriba y abajo durante 20 minutos o hasta que, al introducir un palillo en una de ellas, este salga limpio.

Sacamos la bandeja con las magdalenas del horno, retiramos las magdalenas del molde metálico y las dejamos enfriar totalmente sobre una rejilla.

Resumen fácil de preparación
- Mezclamos la harina de trigo con el cacao, la levadura y la sal
- Por otra parte, batimos los huevos con el azúcar
- Añadimos el aceite a la mezcla de huevos
- Incorporamos la mezcla inicial de harina, batimos lo justo para integrar y enfriamos la masa en la nevera
- Precalentamos el horno y llenamos las cápsulas de las magdalenas
- Horneamos las magdalenas de chocolate a 160 ºC durante 20 minutos
- Las dejamos enfriar antes de servir
Trucos y consejos
- Para conseguir que estas magdalenas de chocolate siempre queden tiernas y aireadas, es fundamental batir la masa solo lo necesario para obtener una mezcla homogénea.
- No hay que sobrebatir la masa ya que con ello conseguiríamos un mayor desarrollo del gluten dando como resultado unas magdalenas más densas y menos esponjosas.
- Para que suban al hornearse y queden con un copete perfecto, es importante que, en el momento del horneado, la masa esté bien fría y el horno bien caliente, a una temperatura superior a la de horneado, para que el choque de temperatura forme el copete. Para ello, precalentaremos el horno a 200 ºC y dejaremos la masa reposar unas horas en la nevera, puede ser una noche y así tendremos magdalenas recién hechas para desayunar.
- Las cápsulas de papel las pondremos en un molde metálico durante el horneado, que conduce mejor el calor y así evitaremos que las cápsulas se deformen consiguiendo unas magdalenas con una forma perfecta.
- Para repartir la masa en las cápsulas tenemos varias opciones: utilizar dos cucharas, una cuchara de helado o una manga pastelera, según gustos y preferencias. Lo importante es llenarlas todas hasta tres cuartas partes de capacidad, no más para evitar que la masa se desparrame durante el horneado.






















