
El arroz blanco, también conocido como arroz cocido o arroz hervido, es una de las guarniciones más versátiles de nuestras cocinas. Conseguir que un cereal como el arroz blanco, tan rico en almidón, quede suelto y sabroso tiene sus trucos, aunque en realidad, es muy sencillo tal y como explicamos en esta receta.
La clave está en respetar el grano con una cocción adecuada y darle un plus de sabor con ajo y laurel. Finalmente, bastará con airear bien el arroz, tras un breve reposo, para soltar bien el grano. Esta es la mejor forma de que el arroz quede siempre en su punto y tenga ese característico sabor a hogar.
Por último, cabe mencionar que existen un montón de variedades de arroz y cada una tiene sus particularidades a la hora de cocinarlo, como el arroz integral o el arroz basmati. En esta ocasión, hemos usado el arroz redondo de grano corto, el de toda la vida y la variedad más utilizada en nuestra gastronomía, para conseguir la guarnición o acompañamiento ideal de prácticamente cualquier plato.

Información de la receta
- Tiempo de preparación: 5 minutos
- Tiempo de cocinado: 20 minutos
- Tiempo total: 25 minutos
- Raciones: 4
- Categoría: guarnición
- Tipo de cocina: internacional
- Calorías por ración (kcal): 318
Ingredientes del arroz blanco
- 4 dientes de ajo
- 2 cucharadas de aceite de oliva
- 300 g de arroz redondo de grano corto
- 750 ml de agua o caldo caliente (de verduras, de pollo...)
- 1 hoja de laurel
- Sal

Cómo hacer arroz blanco
Pelamos y machacamos ligeramente 4 dientes de ajo. Ponemos una cazuela amplia a fuego bajo con 2 cucharadas de aceite de oliva, y añadimos los ajos pelados. Dejamos que se doren suavemente durante un par de minutos.

Incorporamos 300 g de arroz al aceite caliente y lo rehogamos un par de minutos a fuego medio-bajo, hasta que los granos se vuelvan brillantes. De esta forma conseguiremos un grano más sabroso y suelto que no se pegará durante la cocción. Por otra parte, ponemos a calentar 750 ml de agua o caldo en una cazuela aparte.

En cuanto veamos que los granos de arroz están como nacarados, añadimos el agua o caldo bien caliente, 1 hoja de laurel y sal al gusto.

Ahora dejamos cocer el arroz durante el tiempo indicado en el paquete, que puede variar entre 15 y 20 minutos según la variedad concreta del cereal. Durante la cocción, evitaremos remover el arroz para que no suelte su almidón ya que esto provocaría que quede pastoso.

Cuando veamos que el arroz ya casi está en su punto, ponemos la tapa a la cazuela, la retiramos del fuego y dejamos reposar el arroz así tapado durante un par de minutos para que la humedad residual se absorba y se reparta por todo el arroz y así, todos los granos queden con una cocción uniforme.

Como último paso, después del reposo vamos a esponjar el arroz. Esto es clave para que quede suelto. Para ello, retiramos los ajos y el laurel y, con mucha suavidad, vamos a ir separando los granos de arroz con ayuda de un tenedor para airearlo. Hecho esto, ya lo tendremos listo para servir.

Resumen fácil de preparación
- Doramos los ajos pelados y ligeramente machacados en una cazuela con aceite
- Incorporamos el arroz y lo rehogamos durante un par de minutos
- Añadimos el agua o el caldo bien caliente, el laurel y salamos al gusto
- Cocemos el arroz el tiempo indicado en el paquete
- Retiramos del fuego la cazuela con el arroz blanco cocido, lo tapamos y lo dejamos reposar 2 minutos
- Retiramos los ajos y el laurel y aireamos bien los granos con un tenedor para que el arroz quede bien suelto

























