Cómo evitar que los plátanos se pongan negros

Plátanos negros
Paula Caeiro
No hay nada que dé más rabia que ir a comerte un plátano que compraste hace nada y ver que ya se ha puesto negro. Para que no te vuelva a ocurrir, te traemos una serie de trucos con los que alargar la vida de los plátanos. Además, también te explicamos por qué ocurre este fenómeno.
Por Yolanda Galiana Actualizado: 22 septiembre 2026

Nos encantan los plátanos, desde su sabor dulce y suave hasta la facilidad con que se comen, cuestión de pelar y a disfrutar sin siquiera mancharse. Lo que no nos gusta ya tanto es traerlos a casa recién comprados y en su punto óptimo de maduración y que, en un parpadeo, se pongan negros. ¡Maldita sea! Llegados a este punto, ya no resultan tan apetecibles, aunque por dentro puedan estar aún comestibles. Para evitarte el disgusto de mirar tu racimo de plátanos ya pasado y tener que tirarlo, te traemos una serie de trucos para combatir su maduración acelerada, no sin antes explicarte el porqué de este fenómeno.

¿Por qué los plátanos se ponen negros?

Es muy poco tiempo el que transcurre desde que se adquiere un plátano hasta que este comienza a oscurecerse, primero mostrando pequeñas manchas marrones y después, volviéndose toda su cáscara negra. Cualquier persona a la que le guste esta deliciosa fruta ha visto con sus propios ojos este proceso, pero ¿por qué maduran tan rápido los plátanos?

La respuesta la encontramos en el etileno, un gas que regula el crecimiento vegetal y que se conoce como la hormona de la maduración. En el caso del plátano, este es liberado en grandes cantidades desde el pedúnculo —la parte superior del racimo—, donde todos los ejemplares se unen. Cuando el plátano entra en contacto con el etileno se desencadenan diversas reacciones: el almidón se transforma en azúcar, la pulpa se ablanda y la cáscara cambia de color de verde a amarilla, en caso de estar poco maduro, y de amarillo a marrón y negro cuando ya se encontraba en un punto óptimo de maduración.

Trucos para evitar que los plátanos se pongan negros

Una vez el plátano se pone negro, ya no hay vuelta atrás. Lo que sí es posible es retardar su rápida maduraciónteniendo en cuenta unos cuantos aspectos. Te los contamos a continuación.

En la variedad está la clave: comprar plátanos en distintos estados de maduración

En un mismo racimo nos podemos encontrar con plátanos todavía verdes, a punto de madurar y plátanos maduros ya listos para comer. La idea es meter en la cesta de la compra este tipo de racimos, puesto que mientras consumimos los que están en su punto óptimo de maduración, el resto van madurando hasta que llegue la hora de consumirlos. ¡Un plan sin fisuras!

Ingredientes para el granizado de plátanoHéctor Medina

Cuidado con ellos: manipular los plátanos con delicadeza para evitar que se acelere su maduración

Si los plátanos reciben golpes, se ponen negros antes porque el daño hace que se produzca más gas etileno, acelerándose con ello el proceso madurativo de la fruta. Evitarlo es muy sencillo, basta con ser cuidadosos durante todo el proceso, desde que los cogemos en el mercado hasta que los llevamos al lugar donde los almacenaremos en casa. En el momento de la compra hay que evitar colocarlos en el fondo de la bolsa con peso encima y, durante el transporte, evitar dejarlos durante mucho tiempo en el interior de un vehículo o en un lugar no apropiado (el carrito de la compra, la bolsa del súper...).

El tamaño sí importa: evitar los racimos de plátanos demasiado grandes

Cuantos más plátanos haya en un mismo racimo, más etileno emitirá cada plátano durante su maduración; de este modo, la cantidad de este gas alrededor de cada plátano es mayor y se acelera la maduración de todos ellos. Por lo tanto, fíjate en cuántos plátanos contiene el racimo a la hora de comprarlo y hazte con uno que no tenga muchos, así evitarás que la fruta te madure antes de lo deseado.

Atacar la raíz del problema: cubrir el pedúnculo de los plátanos con papel film

Dado que el gas etileno se propaga a través de la parte superior del racimo, conocida como pedúnculo, un truco para alargar su conservación es cubrir esta parte con un film transparente. Es así como se limita la propagación de etileno, ralentizándose el proceso de maduración de los plátanos.

Mejor en solitario: no juntar los plátanos con otras frutas

El gas etileno no solo afecta a los plátanos, sino también a otras frutas que, en contacto con él, maduran de forma precipitada. Por ello, es más que recomendable separar los plátanos de otras frutas para que estas no reaccionen a este compuesto.

La nevera es un no: evitar a toda costa meter los plátanos en este electrodoméstico

Los plátanos nunca deberían guardarse en la nevera, ya que el frío intenso de este electrodoméstico provoca un daño por frío (chilling injury) que provoca una oxidación acelerada que hace que su piel se vuelva negra en tan solo unas horas. Cuando se ponen negros por el efecto del frío tan rápidamente, lo habitual es que la pulpa no haya madurado y siga siendo apta para comer, pero es necesario tener en cuenta que, por un lado, el frío hace que estén insípidos y, por otro lado, si los metimos verdes, seguirán verdes aunque con la piel negra.

Como no siempre es posible conseguir una temperatura adecuada para la conservación de los plátanos en casa, especialmente en verano con las altas temperaturas, podrían guardarse en la nevera como última opción, aunque con precauciones: elegir la parte menos fría de la nevera y meterlos envueltos con un paño o una bolsa de tela u otro material transpirable, que no periódico, puesto que ni los materiales ni las tintas son adecuados para uso alimentario.

Así aguantan más: seleccionar el rincón más fresco de la casa

La temperatura ideal de conservación del plátano se sitúa entre los 10 °C y los 20 °C, fácilmente respetables en invierno pero muy difíciles de lograr en verano. En esta época del año, lo mejor es buscar un lugar de la casa donde no se alcancen altas temperaturas. Si dispones de vinoteca —un pequeño electrodoméstico cuya función es almacenar botellas de vino en las condiciones óptimas, normalmente entre 8 °C y 18 °C— estás de enhorabuena, pues puedes aprovechar los huecos que quedan entre las botellas para almacenar ahí tus plátanos.

Trocear y congelar: una forma fácil de usar los plátanos en recetas

Otra idea es aprovechar cuando están bien maduros y, antes de que se pasen, trocearlos y congelarlos. ¿Para qué? Para usarlos como ingredientes en recetas tan increíbles como el helado de plátano congelado, sencillísimo de hacer y con el plátano como único protagonista, o el batido de avena, un desayuno la mar de completo donde el plátano aporta dulzor, cremosidad, potasio y vitaminas.

Cortar plátanos para la tarta Tatin de plátanoSofía de la Torre

Ideas de recetas para aprovechar los plátanos muy maduros

Si, pese a poner en marcha todos estos trucos, los plátanos te maduran demasiado para tu gusto, siempre puedes sacarles partido usándolos como ingredientes de diversas recetas; y es que los plátanos maduros son ideales para muchas de ellas dado su sabor dulce y su textura blanda, que hace que sean más fáciles de integrar con otros ingredientes. Ya sabes lo que dicen... si te dan limones, ¡haz limonada!

¿Y qué se puede hacer con plátanos maduros? Puedes decantarte por un exquisito bizcocho de plátano, tan tierno y esponjoso que dejarás que los plátanos se maduren de más a propósito... También puedes optar por el pudin de plátano, una receta de aprovechamiento de las de quitarse el sombrero. Por si no fueran suficientes ideas, apunta también el banana bread, un clásico de la repostería estadounidense con el que dar salida a tus plátanos maduros de una forma deliciosa.