Las 5 hierbas aromáticas que no pueden faltar en la cocina y cómo sacarles el máximo partido

Hierbas aromáticas
Hay ingredientes que marcan la diferencia en los platos de los que forman parte. En esta ocasión ahondamos en las hierbas aromáticas, unas plantas muy apreciadas en el terreno de la cocina por sus múltiples matices y aromas, así como por su capacidad de elevar cualquier elaboración.
Por Yolanda Galiana Actualizado: 01 septiembre 2026

Hay platos cuyo secreto se encuentra en los detalles, que no son otros que las hierbas aromáticas. Y es que estas plantas, tan valoradas en el mundo gastronómico, son capaces de transformar cualquier receta aportando tanto sabor como aroma. Teniendo esto en cuenta, no es de extrañar que sean infinitas las gastronomías que las utilizan en sus elaboraciones. A continuación, reunimos para ti una serie de hierbas aromáticas que merecen un hueco especial en nuestra despensa.

Perejil: el rey de la cocina española

El perejil es originario del Mediterráneo, este condimento es un ingrediente de gran valor culinario, especialmente cuando hablamos de la gastronomía española, para la que es un verdadero imprescindible. Su sabor es fresco, limpio y herbáceo, pudiéndose degustar mejor si se consume fresco, ya que seco pierde muchísimos matices.

Para disfrutar al máximo de todo lo que nos ofrece, lo ideal es añadirlo al final de la cocción en platos —la merluza en salsa verde y las almejas a la marinera son buen ejemplo de ello— o en salsas en frío como la salsa Mery.

Albahaca: el irresistible aroma italiano

En el caso de la albahaca, es la gastronomía tradicional italiana la que no puede vivir sin ella —no hay más que pensar en su protagonismo en la salsa pesto—. Crece en ciertas regiones del centro de África y, sobre todo, en India y en el sudeste asiático. Existen diferentes variedades, que se diferencian unas de otras en tamaño de la hoja, sabor y color. Para apreciar del todo sus notas dulzonas, penetrantes y muy aromáticas es recomendable usarla fresca, a pesar de que también se puede encontrar en formato seco.

Puesto que la albahaca es muy delicada y con el calor se ennegrece con facilidad, para evitar que se ponga negra lo mejor es añadirla justo antes de servir, tal y como haríamos en la pizza margarita o la ensalada caprese.

Cilantro: un paseo por la gastronomía latinoamericana

¿Qué sería de recetas latinoamericanas como el ceviche o el guacamole sin el cilantro? Recetas a medias y sin un toque la mar de especial. Y es que el cilantro, también conocido con otros nombres como coriandro, culandro europeo o perejil chino, tiene un sabor muy particular (refrescante, cítrico, intenso y con un puntito dulce) que se aprecia especialmente si se consume fresco y crudo.

Ese es el sabor que perciben, al menos, quienes no se encuentran en el grupo de personas para las que, por razones genéticas, el cilantro sabe a jabón. Para el resto de personas, esta hierba aromática es la perfecta acompañante de ensaladas, aderezos y salsas como el mojo verde canario.

Romero: el aroma más mediterráneo

El romero es originario de la zona mediterránea y es precisamente ahí donde más presente está en las recetas. Su sabor intenso y profundo, con matices terrosos que recuerdan a «bosque y leña», no pasa en absoluto desapercibido. Además, tiene la particularidad de que dependiendo del resultado que busquemos en nuestra elaboración podemos utilizarlo en formato seco, más concentrado y penetrante, o fresco, que ofrece un perfil un poco más sutil y un aroma vibrante.

De acuerdo con estas cualidades, el romero es ideal para guisos y estofados, ya que su porte leñoso hace que resista mejor las cocciones largas. Platos a los que aporta profundidad y carácter son la celebérrima paella valenciana, la paleta de cerdo asada o las clásicas patatas al horno.

Orégano: el rey de las hierbas secas

A pesar de lo que pudiera parecer, no en todas las hierbas aromáticas la mejor opción es el formato fresco y, para muestra, el orégano. Este condimento concentra mucho más su sabor cuando se presenta seco, por lo que esta es la manera idónea de añadirlo a nuestros platos. Además, es muy fácil de conseguir en cualquier supermercado, por lo que no hay excusa para tenerlo siempre a mano en la despensa, donde aguanta muchísimo tiempo.

Echarle una pizca de orégano a recetas como la provoleta, la ensalada griega o la salsa chimichurri las dota de un sabor cálido, terroso y reconfortante. Como curiosidad, el orégano no solo se utiliza en la cocina, sino que también tiene propiedades que lo hacen muy valorado en el campo medicinal.

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