Cómo limpiar la airfryer por dentro: los mejores trucos para dejarla como una patena

Cómo limpiar una freidora de aire por dentro
Paula Caeiro
Mantener la airfryer limpia es fundamental por razones de seguridad alimentaria, así como para asegurarnos de su efectividad. A continuación te contamos cómo limpiarla perfectamente por dentro.
Por Yolanda Galiana Actualizado: 29 septiembre 2026

La freidora de aire es un utensilio de cocina que, además de estar presente en muchas casas, tiene mucho trajín debido a la comodidad de su uso. Al utilizarse múltiples veces en un mismo día, se ensucia muchísimo y es por ello necesario establecer una rutina de limpieza para prevenir la acumulación de grasa y residuos, los malos olores y la pérdida de efectividad. Ahora bien, es necesario asegurarse de limpiar la freidora de aire de forma segura y eso es precisamente lo que te enseñamos a hacer con los siguientes trucos.

El clásico que nunca falla: agua y jabón

En el caso de los elementos extraíbles (cajón principal, rejilla, accesorios...) no hay misterio ninguno. Basta con lavarlos con agua y jabón después de haber apagado y desenchufado la airfryer, comprobando que está completamente fría.

Una manera fácil de deshacerte de las manchas resistentes de la cubeta (y de la rejilla, en el caso de tenerla) es sacarla del aparato —es muy importante retirarla y realizar todo este proceso fuera del electrodoméstico—, rellenarla con agua caliente y agregar jabón desengrasante. A partir de este momento, hay que dejar la mezcla actuar entre 15 y 20 minutos. Para entonces, se habrá obrado la magia y podrás enjuagar y retirar la grasa, que se habrá ablandado. Ahora, friega la superficie (o superficies) con una esponja suave —vital que evites estropajos metálicos para no rayar el antiadherente—, enjuaga con agua tibia y seca por completo antes de volver a colocar todo (cubeta y rejilla) en la base.

El truco del limón

Cuando de limpieza se trata, el limón es un aliado imprescindible gracias a sus propiedades desengrasantes. La forma más segura de utilizar este cítrico para lavar la airfryer es con el método de las rodajas de limón: deberás cortar dos o tres rodajas y colocarlas en la bandeja de la freidora; a continuación, precalienta el aparato a 200 °C durante 15 minutos; el vapor del limón que se generará será el que ayude a despegar la grasa y la suciedad incrustada.

Después de realizar este procedimiento, retira la cubeta y friégala con normalidad; en cuanto a los elementos interiores de la freidora de aire (paredes interiores, resistencia y alrededores de la resistencia), enjuágalos con un paño húmedo en agua —bien escurrido, que no chorree— para eliminar cualquier resto de limón. Luego, seca todo completamente antes de volver a utilizar el aparato. Para asegurarse de que ha quedado seco, es recomendable hacer un ciclo de cocinado de unos minutos en vacío para que se terminen de evaporar los posibles restos de humedad de la limpieza.

Cocinamos las patatasMarina Corma

El truco del bicarbonato sódico con vinagre

El bicarbonato sódico y el vinagre son dos productos naturales esenciales a la hora de limpiar, por lo que van a ser muy útiles cuando nos enfrentemos a la limpieza del interior de nuestra freidora de aire. Se pueden utilizar tanto juntos como por separado para deshacernos de esa grasa resistente que tanta guerra da. Antes de dar paso al procedimiento, es importante acordarse de apagar y desenchufar el aparato.

Para limpiar con bicarbonato sódico, forma una pasta con una cucharada de bicarbonato sódico mezclada con un poco de agua; aplica el resultado en las zonas con manchas (por ejemplo, la zona alrededor de la resistencia) y deja actuar 15 minutos; luego, frótalo con una esponja suave, que no abrasiva, y enjuaga con una bayeta húmeda bien escurrida. En caso de que haya suciedad muy incrustada, la parte de retirar la pasta de bicarbonato la podemos hacer con una bayeta humedecida, ligeramente, con vinagre en lugar de agua, pues este dará un plus de poder desengrasante y ayudará a retirar bien los restos de bicarbonato por la reacción que se produce entre ambos. Una vez repasada la zona con la bayeta con vinagre, retira los restos con un paño humedecido con agua y deja que se seque bien antes de volver a usar la airfryer. Al igual que en el truco del limón, realiza un ciclo de cocinado de unos minutos en vacío si quieres evaporar por completo los posibles restos de humedad.

El truco del cepillo de dientes

Un cepillo de dientes es el que nos va a permitir llegar a los rincones más difíciles de nuestra airfryer, limpiándolos sin llegar a dañar las superficies. Hazte con uno nuevo de cerdas suaves y utilízalo únicamente para esta tarea; los más económicos de marca blanca son perfectos para esta función.

Entre los lugares que vas a poder limpiar con él se encuentra la resistencia. La forma de proceder será la siguiente: asegúrate primero de que la freidora de aire está desconectada y completamente fría; localiza la resistencia y coloca la airfryer en la posición desde la que te resulte más cómodo llegar a ella; humedece ligeramente una esponja suave con agua caliente y, sin que esta chorree, limpia la resistencia; el cepillo de dientes entra en juego si hay suciedad incrustada, pues después de reblandecer la zona se podrá frotar suavemente con las cerdas; finalmente, termina de retirar los restos de suciedad con una bayeta absorbente.

Además de poder utilizarse con agua caliente, el cepillo de dientes es ideal como complemento para aplicar la pasta de bicarbonato sódico, para retirar los restos de grasa de las ranuras de la rejilla al lavarla con agua y jabón o para frotar la resistencia después de haber utilizado el vapor de limón; como ves, sea cual sea el método de limpieza que elijas, el cepillo de dientes te va a ser de gran utilidad en todos ellos.