
A día de hoy, son pocos los que no están familiarizados con la quinoa, una semilla comestible que, por su perfil nutricional, es considerada un pseudocereal. Son muchos los beneficios que nos proporciona, además de estar riquísima y ser muy versátil en la cocina. No en vano ha pasado de ser un completo desconocido a un ingrediente habitual en numerosas despensas.
No obstante, su fuerte irrupción en nuestras vidas ha provocado que sean muchos quienes desconocen cómo cocinar adecuadamente este alimento. Porque sí, en efecto, existe una manera de hacerlo para sacar el máximo provecho a sus cualidades, textura y sabor. Y no es un proceso para nada complicado, al contrario, ¡es muy fácil y te llevará muy poco tiempo!

Esto es lo que debes hacer si quieres disfrutar todo el potencial de la quinoa
Antes de cocinar la quinoa es fundamental lavarla. Algo tan simple como pasarla por agua previo al cocinado hará que se elimine su contenido en saponina, un tipo de compuesto que aporta un sabor muy amargo, otorga una textura desagradable y pegajosa e incluso puede causar indigestión. En el caso de este pseudocereal, la saponina se encuentra en la cáscara, por lo que con una simple enjuagadita —la pones en un bol grande sobre un colador, la cubres de agua y la lavas frotándola con las manos, escurriéndola y repitiendo la operación un par de veces— la tendrás lista para la cocción.
¿Qué conseguirás entonces con este paso previo? Un resultado espectacular. Consumirás la quinoa en todo su esplendor: mejorarás su sabor, eliminarás impurezas, reducirás posibles molestias digestivas y lograrás una textura más ligera y suelta. Así que ya sabes, toma nota... ¡es vital!
Para conseguir que quede en su punto también es fundamental respetar la proporción de agua y quinoa a la hora de cocerla, además de seguir el resto de pasos de esta receta que te indica cómo cocinar quinoa perfecta.







