
La crema de calabaza es un plato de cuchara estupendo para servir como entrante. Es nutritiva, ligera, muy fácil de hacer y resulta muy reconfortante y perfecta para entrar en calor en los días fríos del otoño e invierno. Con esta receta queda suave, sedosa y con un sabor delicioso, sin necesidad de añadir nata.
Un truco que nos encanta para preparar esta crema de calabaza de forma fácil y rápida es tener dados de calabaza en el congelador, que podéis comprar ya congelados o bien, congelarlos en casa cortando y troceando en crudo una calabaza. De esta forma, siempre tendréis calabaza troceada disponible para preparar recetas como esta.
Podéis personalizar al gusto esta crema de calabaza, por ejemplo, añadiendo menos caldo para hacerla más espesa y conseguir así un puré de calabaza o sirviéndola acompañada con unos picatostes, unos dados de jamón, unas virutas de queso parmesano o bien, como hemos hecho nosotros en esta ocasión, con un poco de yogur y hierbas aromáticas que aportan un toque muy sabroso y vistoso.

Información de la receta
- Tiempo de preparación: 15 minutos
- Tiempo de cocinado: 25 minutos
- Tiempo total: 40 minutos
- Raciones: 4
- Categoría: entrante
- Tipo de cocina: española
- Calorías por ración (kcal): 76
Ingredientes de la crema de calabaza casera
- 400 g de calabaza
- 1 patata pequeña
- Media cebolla
- 1 diente de ajo
- 1 cucharada de aceite de oliva
- Media cucharadita de comino en polvo
- Media cucharadita de cúrcuma en polvo
- 500 ml de caldo de verduras
- Sal
- Pimienta blanca molida

Cómo hacer la crema de calabaza casera
En primer lugar, troceamos 400 g de calabaza en dados de un tamaño similar.

A continuación, pelamos y cortamos 1 patata pequeña a dados de un tamaño similar a los de calabaza. Además, pelamos y picamos media cebolla y prensamos 1 diente de ajo.

Calentamos 1 cucharada de aceite de oliva en una cazuela y sofreímos la cebolla y el ajo durante 5 minutos hasta que la cebolla comience a estar pochadita. Condimentamos con media cucharadita de comino en polvo y media cucharadita de cúrcuma en polvo.

Incorporamos a la cazuela la calabaza y la patata cortadas a dados.

Vertemos 500 ml de caldo de verduras, removemos y llevamos a ebullición. Bajamos el fuego y cocinamos el conjunto durante 25 minutos, hasta que las verduras estén tiernas. Para comprobar que están en su punto, podemos pinchar la patata y la calabaza con la punta de un cuchillo; si no oponen resistencia, es que ya están tiernas.

Trituramos las hortalizas cocidas hasta conseguir una crema fina y sedosa, probamos y salpimentamos al gusto. Servimos la crema de calabaza caliente decorada al gusto. En nuestro caso, la hemos servido decorada con un poquito de yogur y un pellizco de hierbas aromáticas.

Resumen fácil de preparación
- Troceamos la calabaza
- Pelamos y troceamos la patata, la cebolla y prensamos el ajo
- Sofreímos la cebolla y el ajo, y los condimentamos con comino y cúrcuma
- Incorporamos al sofrito la calabaza y la patata
- Vertemos el caldo de verduras y cocemos el conjunto durante 25 minutos
- Trituramos, salpimentamos y servimos la crema de calabaza decorada al gusto























