
Hacer champiñones al ajillo es muy fácil y además, se trata de una receta que podemos preparar en cualquier época del año ya que estos hongos de cultivo siempre están disponibles en el mercado, más allá de su temporada.
Antes de cocinar los champiñones, es fundamental limpiarlos muy bien para no encontrarnos la desagradable tierra que llevan. Para ello, lo primero que tenemos que hacer es cortar el tallo que está en contacto con la tierra. A continuación, lo que se suele recomendar es pasarles un papel de cocina o trapo húmedo para eliminar bien los restos de tierra, aunque lo más fácil y seguro es darles un buen enjuague rápido y secarlos inmediatamente con un paño de algodón bien limpio para que no absorban humedad y queden mustios.
En esta receta, no vamos a escatimar la cantidad de ajos, ¡se trata de un ajillo! Así que cuantos más, mejor. También añadiremos una copita de vino blanco de calidad, de ese que luego serviremos para el aperitivo. Y recordad, añadir siempre la sal al final ya que si se añade al principio, soltarán su agua y se cocerán en lugar de saltearse, que es lo que nos interesa. Por último, necesitaremos un buen aceite de oliva y abundante perejil.
Información de la receta
- Tiempo de preparación: 15 minutos
- Tiempo de cocinado: 15 minutos
- Tiempo total: 30 minutos
- Raciones: 4
- Categoría: guarnición
- Tipo de cocina: española
- Calorías por ración (kcal): 147
Ingredientes de los champiñones al ajillo
- 1 kg de champiñones
- 2 cucharadas de aceite de oliva
- 8 dientes de ajo
- 100 ml de vino blanco
- Sal al gusto
- Pimienta negra recién molida
- Unas ramitas de perejil

Cómo hacer champiñones al ajillo con vino blanco
Lo más importante en esta receta es limpiar bien 1 kg de champiñones y, para ello, vamos a empezar por cortar la parte del tallo donde el champiñón estuvo en contacto con la tierra.

A continuación, pasamos un trapo o papel húmedo por cada champiñón para eliminar cualquier resto de tierra o suciedad. También podemos darles un enjuague rápido y secarlos inmediatamente para evitar que absorban humedad.

Lo siguiente es cortar los champiñones en láminas, aunque también los podríamos cocinar enteros si son pequeños.

Ponemos a calentar 2 cucharadas de aceite de oliva en una sartén y sofreímos a fuego suave 8 dientes de ajo cortados en láminas no demasiado finas para que no se quemen.

Cuando los ajos comiencen a dorarse, añadimos los champiñones laminados y los cocinamos entre 6 y 8 minutos a fuego alto, sin dejar de removerlos para que se cocinen todos por igual. Pasado este tiempo, los champiñones habrán reducido su volumen a la mitad.

Este sería el momento de añadir 100 ml de vino blanco. Seguimos cocinando los champiñones durante otros 4 o 5 minutos hasta que prácticamente se evapore el vino.

Para terminar, ponemos sal al gusto y añadimos pimienta negra recién molida. Picamos unas ramitas de perejil, previamente lavado y secado, y lo añadimos también a los champiñones con la sartén ya fuera del fuego.

Servimos los champiñones al ajillo calientes como tapa o como guarnición de carnes y pescados.

Resumen fácil de preparación
- Cortamos la parte del tallo que estuvo en contacto con la tierra
- Limpiamos los champiñones uno a uno para eliminar cualquier rastro de suciedad
- Cortamos los champiñones en láminas
- Sofreímos los ajos cortados a láminas
- Añadimos los champiñones laminados a la sartén con los ajos y cocinamos el conjunto entre 6 y 8 minutos
- Incorporamos el vino blanco y dejamos que se reduzca
- Salpimentamos y añadimos perejil picado
- Servimos los champiñones al ajillo recién hechos para disfrutarlos calientes
















