
Las gildas son unas banderillas formadas por aceitunas, anchoas y piparras. Pese a los pocos ingredientes que las componen y lo fáciles que son de hacer, resultan deliciosas y totalmente adictivas, ideales para servir como aperitivo o tapa para compartir, para acompañar una bebida bien fresquita.
La clave del éxito de unas buenas gildas es la calidad de sus ingredientes ya que, al ser tan pocos es lo que va a marcar la diferencia entre unas gildas espectaculares y unas mediocres.
En esta receta vamos a explicar cómo hacer las gildas clásicas, aunque actualmente podemos encontrar muchas versiones. Una de las más populares es hacer las gildas con boquerón, simplemente sustituyendo la anchoa por este. Otra opción deliciosa y especialmente popular en el País Vasco es la gilda con queso Idiazábal que combina con esta mezcla de forma espectacular aportando un toque cremoso irresistible.
Si os estáis preguntando si el nombre de las gildas tiene algo que ver con la película Gilda, la respuesta es sí ya que justamente tomó su nombre de este filme, proyectado cuando se inventó esta banderilla. El inventor del pincho frecuentaba el bar Casa Vallés, en San Sebastián, donde se ofrecían vinos con platillos de aceitunas, anchoas y guindillas. Así, un día tuvo la idea de juntar los tres ingredientes y ensartarlos en un palillo. Buscando un nombre para la banderilla surgió el de Gilda, el nombre de la protagonista de la película mencionada, ya que era salada, verde y un poco picante. Tuvo tanto éxito que los bares de alrededor imitaron la idea y con el tiempo, los de prácticamente todo el país.
Información de la receta
- Tiempo de preparación: 15 minutos
- Tiempo total: 15 minutos
- Raciones: 8 gildas
- Categoría: aperitivo
- Tipo de cocina: vasca
- Calorías por ración (kcal): 43
Ingredientes de las gildas caseras
- 8 piparras encurtidas
- 8 anchoas en conserva
- 16 aceitunas manzanilla sin hueso
- 1 cucharada de aceite de oliva virgen extra

Utensilios necesarios
- 8 palillos largos
Cómo hacer las gildas caseras
En primer lugar, vamos a cortar los dos extremos de 8 piparras para quedarnos solo con la parte central que, a su vez, cortaremos por la mitad para quedarnos con 16 porciones de piparra.

Para que las gildas sean más agradables de comer, vamos a extraer «las barbas» de 8 anchoas con la ayuda de unas pinzas de cocina. Es decir, vamos a retirar esas espinillas que les sobresalen.

Ahora vamos a montar las gildas y para ello, necesitamos, además de lo ya mencionado, 8 palillos largos y 16 aceitunas. En cada palillo ponemos primero 1 aceituna, después 1 trozo de piparra, a continuación 1 anchoa, después otro trozo de piparra y por último 1 aceituna más. Repetimos este paso para montar nuestras 8 gildas caseras.

Para terminar, pintamos las gildas con 1 cucharada de aceite de oliva virgen extra que aportará brillo y jugosidad al resultado.

Lo ideal es degustar las gildas recién hechas, aunque si os sobran, la mejor forma de conservarlas en casa es guardarlas en un recipiente hermético bien pinceladas con aceite de oliva y dejarlas en la nevera donde aguantarán hasta 3 días. Como el frío provocará que el aceite quede grumoso, en este caso será necesario sacarlas de la nevera al menos 10 minutos antes de su degustación.

Resumen fácil de preparación
- Retiramos los extremos de las piparras y las cortamos en dos
- Retiramos las espinillas de las anchoas
- Para montar las gildas ponemos en cada palillo una aceituna, un trozo de piparra, una anchoa, otro trozo de piparra y otra aceituna
- Pintamos las gildas con aceite de oliva virgen extra
- Las servimos como tapa o aperitivo, mejor recién hechas

















