
Qué son las calorías
Las kilocalorías son una unidad de energía que equivale a 1.000 calorías y cuyo símbolo es «kcal». De forma equivocada, en ocasiones se confunde la cantidad de calorías con la de kilocalorías en los alimentos. La razón principal es que antiguamente se empleaba la «Caloría», con inicial mayúscula y con el símbolo «Cal», con el mismo valor que las actuales kilocalorías. Por tanto, 1 Caloría o «caloría grande» equivalía a 1.000 calorías, con ce minúscula.
Aquella denominación se abandonó paulatinamente y actualmente cuando echamos un vistazo a la etiqueta nutricional de un alimento envasado lo que nos encontramos son ni más ni menos que kilocalorías, en aplicación de las normas referentes a los etiquetados de los productos alimenticios y la obligación de incluir el valor energético o calórico de los mismos, lo que mide esta unidad.
Tratándose de energía, concretamente de la que consume un ser humano en su día a día, su combustible, debemos tener en cuenta cuánta tienen aquellos alimentos que consumimos de forma habitual y cuánta es la que necesitamos. Diariamente, los especialistas indican que un hombre debería consumir entre 2.000 y 2.500 kilocalorías al día, mientras que las mujeres deberían quedarse algo por debajo en este consumo, acumulando entre 1.500 y 2.000 kilocalorías.
Cifras para adultos que disminuyen progresivamente con el paso de los años y la reducción de la actividad física y que, por el contrario, pueden aumentar en los periodos de crecimiento o, en el caso de las mujeres, durante el embarazo y la lactancia.
Cuál es la diferencia entre calorías y kilocalorías
El 13 de diciembre de 2014 entró en vigor una normativa europea que exigía aplicar a la industria alimentaria de los veintiocho un reglamento aprobado en 2011 sobre el etiquetado de sus productos, tras una moratoria de tres años. Entre otros datos, las etiquetas y envases debían y deben informar sobre el origen de los alimentos, los alérgenos más comunes que pueden contener y sus datos nutricionales. Entre estos últimos, su valor energético o calórico, el que nos importa ahora.
Este dato indica la cantidad de energía que puede llegar a proporcionar al organismo y suele expresarse en kilocalorías, aunque erróneamente se emplee en el habla coloquial y no tan coloquial el término «calorías» o «Calorías», escrito con ce mayúscula, asumiendo que son medidas equivalentes. Cuando no lo son en absoluto.
La diferencia entre calorías y kilocalorías es sencilla: 1.000 calorías son 1 kilocaloría, expresada con el símbolo «kcal». Ambas son unidades de energía, sí, pero miden a diferente escala, como cuando hablamos de peso. El kilogramo no es lo mismo que el gramo, porque 1.000 gramos son solamente 1 kilogramo. Sencillo, ¿verdad?
Dado la confusión habitual entre una unidad de energía y otra, junto con la simplificación que se realiza al llamar «calorías» a las kilocalorías, conviene siempre asegurarse de la medida que se emplea en cada momento. Si en la etiqueta de un alimento advertimos el símbolo «kcal», no hay duda, habla de kilocalorías. Si alguien nos dice que una hamburguesa con queso tiene 300 calorías, una cantidad irrisoria, con toda seguridad nos estará diciendo en realidad que ese alimento posee 300 kilocalorías. O lo que es lo mismo, 300.000 calorías, aproximadamente un 13 % de la energía que deberíamos reunir diariamente.















