
Casi con toda seguridad, la sangre es uno de los productos de casquería que más divide opiniones y, aun así, reconocemos que tiene un gran arraigo en la cocina popular. Posee ese punto humilde y de aprovechamiento, que nos da elaboraciones con mucho carácter, como esta sangre encebollada.
Lo sabemos. La receta de hoy no es para todo el mundo, como muchos otros platos que llevan ingredientes de casquería. Pero si te gusta y te animas con ella, verás que hacerla bien, con fuego suave y un buen fondo de cebolla, es bastante sencillo. Seguro que te sorprenderás cuando consigas reproducir sin esfuerzo esa tapa de bar o ese plato de la abuela que recordabas.

Aunque, como pasa en prácticamente todas las recetas tradicionales, tenemos que decirte que no hay una única forma canónica de prepararla. Si bien todas las versiones tienen en común usar una gran cantidad de cebolla, como su nombre indica, luego están las variantes que hacen que la sangre encebollada adquiera distintos matices sin perder la esencia.
Por ejemplo, una versión muy típica es la de condimentar el plato bien con orégano, que es la receta que te contamos aquí. Luego, en zonas del Levante es bastante común encontrarla con piñones, que aportan ese crujiente y un punto tostado que queda genial.
Por otra parte, en muchas zonas de Andalucía le ponen canela, solo una pizca. Un toque de reminiscencia árabe que sorprende porque redondea el conjunto y da un aroma muy particular. También hay quien la prefiere con un poco de tomate frito para complementar la cebolla. Aquí ya deciden tus gustos y la versión que estés buscando.
Información de la receta
- Tiempo de preparación: 10 minutos
- Tiempo de cocinado: 40 minutos
- Tiempo total: 50 minutos
- Raciones: 4
- Categoría: plato principal
- Tipo de cocina: española
- Calorías por ración (kcal): 368
Ingredientes de la sangre encebollada
- 500 g de sangre precocida (de pollo, cerdo o ternera)
- 3 cebollas medianas
- 2 o 3 dientes de ajo
- 100 ml de aceite de oliva
- 1 o 2 hojas de laurel
- Sal
- Pimienta negra molida
- 1 puñado de piñones (opcional)
- 1 pizca de canela (para condimentar, opcional)
- 2 o 3 cucharadas de tomate frito (opcional)
- Orégano al gusto
- 125 ml de vino blanco, tinto o caldo de pollo

Cómo hacer sangre encebollada
Empezamos la preparación de la receta cortando 500 g de sangre hervida (de pollo, cerdo o ternera) en cubos de aproximadamente 2 cm de lado. Los trozos, que sean todos parecidos para que se hagan por igual, pero no hace falta que sea muy preciso. Reservamos.

A continuación, pelamos 3 cebollas medianas y las cortamos en juliana fina. También vamos a pelar 2 o 3 dientes de ajo, los machacamos ligeramente con el cuchillo y terminamos cortándolos por la mitad.

Con todo listo, nos ponemos a calentar 100 ml de aceite de oliva en una sartén amplia a fuego medio-bajo. Cuando esté caliente, echamos la cebolla, el ajo y también 1 o 2 hojas de laurel y una pizca de sal.

Acto seguido, mezclamos bien y dejamos que se poche a fuego medio-bajo de 15 a 20 minutos, removiendo con frecuencia para que la cebolla no se queme. Con paciencia, dejamos que se cocine todo hasta que la cebolla esté bien pochada.

Una vez que tengamos la cebolla bien tierna y veamos que empieza a tomar color, es el momento de añadir la sangre en cubos que habíamos reservado previamente.

Mezclamos la carne con la cebolla con cuidado, desde el fondo para arriba, para que no se nos rompa demasiado. Continuamos la cocción a fuego medio-bajo y dejamos que se rehogue bien la sangre con la cebolla. Con unos 15 minutos a fuego medio será suficiente.

Cuando la tengamos lista, ponemos al punto de sal y de pimienta, y condimentamos al gusto con orégano o las otras especias que le queramos poner. Es decir, aquí sería el momento de añadirle ese puñadito de piñones, la pizca de canela o bien, 2 o 3 cucharadas de tomate frito del que te hablábamos en la introducción, según la versión que andes buscando. En este caso, hemos utilizado orégano seco.

Una vez mezclada la sangre con las especias, subimos el fuego e incorporamos 125 ml de vino blanco o, si no queremos añadir alcohol, también vale caldo de pollo.

Terminamos mezclando bien y dejando reducir hasta que quede un resultado jugoso pero sin líquido suelto. Apagamos el fuego, dejamos que repose un par de minutos y servimos.

Resumen fácil de preparación
- Cortar la sangre en cubos
- Pelar y cortar la cebolla en juliana y los dientes de ajo por la mitad
- Calentar el aceite y añadir la cebolla, el ajo y el laurel
- Rehogar 20 minutos a fuego medio-bajo hasta que esté bien pochado
- Añadir la sangre en cubos a la sartén
- Mezclar bien y rehogar 15 minutos
- Condimentar con orégano al gusto y salpimentar
- Incorporar el vino o caldo y mezclar bien
- Reducir y dejar reposar 2 minutos la sangre encebollada antes de servirla

















